TESTIMONIO
Osqui Guzmán rompió el silencio y contó detalles de la agresión que sufrió a manos de policías
Osqui Guzmán, un reconocido actor, accedió a narrar el difícil episodio vivido en carne propia donde sufrió un injusto ataque por parte de quienes deberían protegerlo. En un amargo relato, dio cuenta en un programa de televisión de la brutalidad policial que experimentó, aún sin lograr asimilar completamente lo sucedido. Fueron momentos atemorizantes, en los que el submundo del autoritarismo y el racismo se hicieron presentes de manera descarnada. Arcano en emoción, el actor describió una secuencia que casi parece ficción: El subte como escenario, su única "amenaza" fue estar hablando por teléfono, cuando una oficial se aproxima y exige su identificación sin motivo aparente. Guzmán, con la espontaneidad de alguien cansado de rutinas absurdas, obedece de inmediato, solo para enfrentar la furia del sistema que lo etiqueta sin titubeos. "El DNI fue arrancado de mis manos. Quise reclamar, pero solo coseché la violencia", manifestó, su voz acompasada por el recuerdo vivo de aquel día.
La situación tomó un matiz aún más perturbador cuando otro agente lo reconoció erróneamente con un insulto clasista: "El algoritmo te reconoció, vos sos chorro", lo encararon. Osqui Guzmán no decía palabra, el miedo de ser sofocado o malentendido ponía en jaque su interminable fragilidad. La injusta agresión escaló físicamente: "Me pegó y los transeúntes ignoraron la injusticia", recordó con tristeza. Más allá de los golpes objetivos, lo que más conmocionó a Guzmán fue el revés verbal plagado de prejuicio. Un aluvión de insultos racistas volvió aún más insostenible el calvario de las siguientes horas. "Me rasgaba más los adjetivos que el bastonazo", confesó. Con todas sus fuerzas y bajo una profunda convicción ético-filosófica aprendida en las artes marciales, el actor se contuvo de responder a una provocación que solo aumentaba el fuego.
Al pedir la rutina identificación de la oficial, la misma decidió arrancarse la placa y ocultarla, mala praxis conocida de épocas aciagas. "Ese acto es propio de instantes históricos que creímos superados", comentó, sorprendido por el anacronismo cruel. La escalada hostil tuvo un giro gracias a la intervención de otro policía con vocación real de apaciguar. "Surgió la figura del oficial con humanidad que realmente se necesita", señaló. A pesar del daño, colosal en dignidad y afectos, Guzmán optó por no judicializar la sorpresa amarga que enfrentó. "Evité el calvario legal no por ella, sino por mí mismo. Pero me cercioré en reportar el suceso", subrayó. La culpable más tarde trató de excusarse al conocer la identidad del actor "creí importante recordarle que el trato correcto es hacia toda persona, sin distinguir quién se es", agregó pausado, en su búsqueda no solo de clarificación sino de una reeducación urgente.
El testimonio crudo, en medio de ese ambiente televisivo testigo, resonó, alimentando un diálogo vital sobre prejuiciosos y cuotas de terror adheridas aún al uniforme o al desafiante silencio social. Osqui Guzmán no deseó quedarse en el enfrentamiento de trincheras, sino que evolucionó un cuadro delicado en poder transformador para un entendimiento y visibilización superior al intento de revanche.
En calma y adoptando la piel de paz-indigno, Guzmán, sin dejar de figurar a la autoridad como ciudadanía, lanzó un elocuente mensaje introspectivo sobre las plantas yet por crecer del diálogo interhumano. Al extrapolar marco a lo colectivo, su vivencia devino epítome reconocible en tantos que odwrought los pasillos urbanos a revelia de quiénes deberían velar por sus sueños diários. La narración de sus vivencias dejó una marca indeleble en todos los presentes, importancia recalcada en su búsqueda desenvuelta de justicia verdadera, más allá de la revancha. Guzmán, en puro control de sus disonancias internas y con legítima empatía, edtaca de hecho cuuliária exploración indissénse. Su enseñanza canalizada con mesura y convicción, contiene las premices de los compartidos destinados a fecundar mentes de presentes y futuros compartidos.