LAS FOTOS
Se filtraron las fotos de la lujosa mansión de Pampita que fue asaltada
En el prestigioso Barrio Parque de Buenos Aires, destaca una residencia que destila lujo y sofisticación, conocida por ser el hogar de la renombrada figura argentina Pampita Ardohain. Esta elegante morada no solo es deslumbrante por su diseño, sino que recientemente ha sido el centro de un desafortunado incidente: un robo que ha conmocionado tanto a admiradores como a los cercanos a la modelo.
La noticia de este audaz asalto se esparció rápidamente, destacando no solo por la notoriedad de la víctima, sino también por la ubicación de su residencia. Los ladrones, aprovechando la ausencia de Pampita mientras viajaba en Europa representando a la marca Carolina Herrera, irrumpieron en su hogar, llevándose tanto efectivo como valiosos objetos, generando un revuelo considerable en los medios.
A lo largo de su vida, Pampita Ardohain ha construido una imagen de glamour y éxito. Su hogar, reflejo de esa imagen, cuenta con una majestuosidad característica en cada detalle. La elección de mudarse en 2024 a esta casa particular no fue azarosa. Pampita buscó combinar seguridad y exclusividad en un ambiente que le permitiera disfrutar de la privacidad y el confort junto a sus hijos.
Desde la imponente puerta de hierro negro hasta el hall con pisos de mármol pulido, la casa exuda elegancia y sofisticación. La amplia sala de estar, iluminada por imponentes ventanales, asemejando un oasis de luz y calidez, se complementa con una paleta de tonos neutros y una decoración que entrelaza lo moderno con lo clásico. La forma en que cada habitación refleja su estilo minimista, reforzado con materiales nobles, no es sino una extensión del cuidado y el esmero que Pampita impregna en cada proyecto personal.
No solo el interior fascina; el exterior de la vivienda provee un refugio para el disfrute al aire libre. Pampita a menudo comparte en sus redes sociales imágenes de su jardín, una mezcla armónica de naturaleza vibrante y geométrica arquitectura paisajística. Este espacio ha sido testigo de innumerables momentos familiares, que ahora contrasta con la memoria amarga del asalto al que fue sometido el inmueble.
El robo en la casa de Pampita ha dejado una marca indeleble, indicando que ni siquiera el lujo y la ubicación privilegiada libran a sus residentes de las amenazas del crimen. La casa sigue en pie como testimonio de una vida dedicada a la búsqueda del equilibrio entre trabajo, pasión y familia, pero ahora también recuerda la fragilidad de la seguridad en tiempos inciertos.