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Griselda Siciliani reaccionó al tema de Flor Vigna que la menciona como “Tatiana” y generó polémica
El mundo del espectáculo siempre nos ha regalado historias de tensiones incendiarias y reconciliaciones inesperadas, pero pocas veces una canción ha avivado tanto el fuego de una disputa como lo ha hecho "Apunta, dispara" de Flor Vigna. Lanzado como su más reciente sencillo, este tema parecía estar destinado a ser simplemente un éxito más en su carrera, sin embargo, una línea se ha convertido en el detonante de una controversia que resuena en medios y redes sociales.
Todo comenzó cuando Flor Vigna decidió incorporar una frase en su canción que, aunque no cita nombres explícitos, pellizca una historia conocida, una que involucra a Griselda Siciliani, icónica actriz del teatro y de la televisión argentina. Cuando Vigna canta "No me llevo bien con Tatianas", automáticamente las especulaciones se encendieron y los reflectores apuntaron a Siciliani, quien se rumorea tuvo un papel clave en la ruptura entre Vigna y el actor Luciano Castro.
Lejos de tomar medidas drásticas o acudir a su abogado, Griselda Siciliani ha elegido manejar la situación a su manera característica. Durante el rodaje de una próxima producción cinematográfica, la actriz publicó en sus redes un guiño mordaz: vestía una camiseta que rezaba "Everything me resbala", acompañada por la canción "Nadie Te Preguntó" de Sol Pereyra y Los Caligaris. Su mensaje, en apariencia simple y casual, iba dirigido a todos aquellos que la relacionan con el drama entre Vigna y Castro, dando a entender que prefiere no involucrarse en tribulaciones ajenas.
Al ser consultada por periodistas, Siciliani demostró ser tan diplomática como contundente. Reconocido su talante empático, se refirió a la narración de Flor sobre su vivencia como "un infierno", y pidió respeto hacia su verdad divulgada a través de la música. "Si tiene que contar su historia de esta manera, lo debemos respetar", fueron las palabras conciliadoras de la actriz, haciendo visible que su planteamiento no es generar conflicto sino validar aquella experiencia personal.
Para Flor Vigna, esta canción no es solo un tema más, es un acto de catarsis musical. En recientes entrevistas ha expresado que este medio de expresión le permite contar su verdad sin recurrir a escenarios de entrevistas convencionales, que pueden transformar un relato vívido en mera carnaza para el chisme. Prefiere plasmar sus emociones en un lenguaje más sincero y respetuoso hacia su propia vulnerabilidad.
Frente a este tornado de interpretaciones y respuestas, Luciano Castro ha optado por una postura que comienza a ser su sello personal: el silencio absoluto. Desdeñando las luces y los micrófonos, Castro evita aclaraciones públicas, marcando así una diferencia de enfoques. Sin embargo, el aura de silencio que lo envuelve contribuye, de manera irónica, a intensificar el misterio que ronda el triángulo sentimental, alimentando aún más la curiosidad pública.
En última instancia, lo que para algunos podría haberse trivializado como un lío pasajero de las celebridades argentinas, para otros ha resurgido como una alegoría de las frágiles luminarias del corazón humano: un espacio donde las sombras bailan ocupadas en una mezcolanza de noticias, alineaciones artísticas y ecos de relaciones pasadas que se reflejan en el amplio espejo público.