ELEGANCIA
Mirtha Legrand mostró detalles del exclusivo lugar en el que vive a sus 98 años
Mirtha Legrand, la eterna diva de los almuerzos en Argentina, ha fascinado a generaciones no solo con su carisma, sino también con su impecable sentido del estilo. Ahora, a los impresionantes 98 años, abre las puertas de su impresionante residencia en Buenos Aires, revelando un entorno que, al igual que ella, irradia elegancia y clase en cada detalle. Desde la entrada, la personalidad de la exquisita conductora se muestra palpable.
Ubicada en una de las zonas más prestigiosas de la Ciudad de Buenos Aires, la morada de Mirtha Legrand no es simplemente una dirección; es un legado. Por más de tres décadas, ha sido su refugio personal, un lugar donde cada mueble y cada cuadro cuentan una historia, donde el arte respira entre las paredes y los sentidos se despiertan con la luz natural que entra a través de los generosos ventanales. El mismo departamento en el que Mirtha ha vivido momentos memorables se erige como un testamento de su influencia duradera.
La entrada a este elegante hogar que pasó a ser una extensión del legado de Mirtha es flanqueada por un salón principal que parece salido de una postal de otra era. Este no es un simple espacio de descanso. Aquí, en el corazón del hogar, los sillones de tonos neutros invitan a un descanso sereno, mientras que las alfombras clásicas brindan refugio a pies cansados después de un largo día. En este ambiente tranquilo, las fotografías familiares en blanco y negro comparten espacio con veladores antiguos, proyectando sombras que bailan ligeramente al ritmo de una música en volumen bajo. Estos detalles no solo decoran, sino que hablan, contando relatos de reuniones pasadas y sueños que aún perviven.
En una armonía perfecta entre funcionalidad y distinción, el comedor se transforma en el espacio ideal para la celebración y el encuentro. La amplia mesa de ocho puestos, resplandeciendo bajo la luz dorada de una araña en cairel, es anfitriona de emotivos almuerzos y cenas íntimas. Este lugar es un epicentro de emociones, donde la platería brilla como testigo silencioso de conversaciones amenas. Mirtha, conocida no solo por su inigualable talento en la conducción sino también por su habilidad para mantener la conversación en flujo interminable, convierte cada encuentro en un espectáculo memorable.
A diferencia de la majestuosidad evidente de los espacios comunes, la cocina y el área de servicio definen otra faceta más discreta de la residencia. Aquí, en la simplicidad cotidiana, Mirtha ha encontrado la manera de unir el estilo tradicional con las exigencias modernas, mostrando su capacidad de adaptación sin comprometer la estética. Mientras el pasado y el presente conviven en una danza constante, cada rincón respeta una simetría que solo una maestra de la organización podría lograr.
Sin embargo, más allá de la comodidad y la funcionalidad, lo que realmente define la casa de Mirtha es una sensación de historia diversa y respetuosa. Este no es solamente el hogar donde reside; es donde el legado de una vida dedicada al espectáculo, al arte y a la cultura encuentra un espacio físico para desplegarse. Mientras Mirtha avanza en esta fase de su vida, su residencia sigue siendo un símbolo poderoso de quién ha sido y de quién continúa siendo en los corazones de muchos. Así, en cada rincón, la esencia de Mirtha Legrand gana vida una y otra vez, en una celebración contínua de sus años en este mundo y de su eterna influencia, irradiando siempre la misma luz que durante décadas ha caracterizado a esta icónica figura argentina.