REFERENCIA
María Becerra recordó su peor experiencia personal y estremeció a todos con su testimonio
María Becerra, con solo mencionar su nombre, trae a la mente canciones exitosas y vibrantes, pero pocos conocen el doloroso camino que tuvo que atravesar en su vida personal. En una conmovedora entrevista, la joven cantante argentina se sinceró sobre uno de los episodios más oscuros y formativos de su vida. A lo largo de esta conversación, quiso ofrecer a su público una perspectiva más íntima de la mujer detrás de la artista que todos admiran.
Su testimonio no empezó en el escenario, sino en un lugar bastante diferente: una cama de hospital. A raíz de dos embarazos ectópicos, el último de los cuales casi le cuesta la vida, María Becerra encontró en la vulnerabilidad un poder transformador. Durante semanas, lidió con complicaciones que la llevaron a estar en terapia intensiva, abriéndole los ojos a una nueva forma de ver el mundo que solía subestimar. "Lo básico se volvió extraordinario", declaró en una de sus confesiones más sentidas.
El pasado mes de agosto, María participó de una conversación profunda en el programa Perros de la Calle. Durante esta charla, descubrió un nuevo nivel de apertura personal frente a su audiencia, al narrar el horror de vislumbrar su vida escapando con cada latido irregular de su corazón, cada beat que ya no respondía a su ritmo de sueños y canciones. "La muerte cambia completamente la percepción de la vida", reafirmó visiblemente emocionada.
Esta adversidad inexorable le enseñó a apreciar los momentos simples e intrínsecos que frecuentemente toma por sentados quien no pasa por una situación similar. Desde respirar libremente después de haber estado conectada a un respirador, hasta redescubrir la alegría de caminar plenamente consciente de cada paso dado. Algo tan sencillo como moverse al baño se convirtió en una auténtica victoria diaria que ella celebra intensamente.
Navegar por estos sentimientos vulnerables no fue sencillo. María, acostumbrada a escucharse ovacionada por miles de fanáticos, admitió que incluso en el éxito, las inseguridades permanecen, siendo quizá la parte más constante de su vida. Confesó con humor que ser perfeccionista a menudo le impide disfrutar de los logros adquiridos, ya que siempre imagina que pudo haber hecho algo más, mejor. Sin embargo, en momentos como estos, se muestra decidida a aceptar los defectos y a abrazar la vida con toda su imperfección, como ella misma.
Finalmente, María reflexiona sobre su lucha interna con la culpa sobre los embarazos ectópicos, compartiendo cómo ella y su pareja buscaron entender la raíz mediante estudios médicos. En este proceso, concluyó que muchas veces las razones escapan a nuestra influencia, recordando las variables invisibles que inciden en la salud. Este episodio se cimenta no como una derrota, sino como uno de los capítulos de resiliencia que la artista ha aprendido a transitar y que ahora comparte no solo para sanar, sino también para conectar con aquellos que han sentido el frío aliento de lo incontrolable.