Abrió en 1904 y sigue en pie: la panadería más antigua de Roca y su historia de familia
Cada 4 de agosto en Argentina se celebra el Día del Panadero. Más que una efeméride, la fecha busca rendir homenaje a un oficio que marcó el pulso de muchas ciudades, desde sus primeros pasos. En General Roca, la historia de Eduardo Mirazo y su Panadería América es un testimonio vivo de esa tradición: con 121 años de historia, es el comercio más antiguo de la ciudad y uno de los primeros en establecerse tras la refundación.
Ubicada en Tucumán casi Italia, la panadería fue construida en 1904 por dos hermanos, Fidel y Nazario Fernández, quienes la mantuvieron hasta 1940. Luego, otros nombres como José Sáez y Antonio Povedano mantuvieron vivo el oficio. Pero fue en 1966 cuando Eduardo Mirazo llegó desde Santa Rosa, La Pampa, junto a su hermano, y tomó la posta. Desde entonces no se ha movido de ahí. Hoy, a sus 60 años como panadero, sigue al frente junto a su hija Natalia, entre hornos, harina y recuerdos.
"Son 60 años dedicándole a esta actividad. Y significa todo, porque es mi vida", expresó Eduardo a ANRoca, con esa calidez que lo caracteriza y que todavía lo muestra detrás del mostrador, atento a cada cliente.
Panadería América no es solo un comercio. Es un rincón de la historia roquense, con paredes que se mantienen firmes desde los inicios de la ciudad. Entre aromas a pan recién horneado, se ven cuadros con reconocimientos y agradecimientos. Es un símbolo de la resistencia, no solo por el paso del tiempo, sino también por la vocación con la que Eduardo sigue manteniendo vivo el oficio.
"Es la única panadería antigua que queda. Es exclusivamente por mi gusto, porque quiero mantener un rincón de lo que fue Roca en sus inicios", explicó con orgullo.
Sus primeros pasos en el oficio, cuenta, fueron “circunstancias de la vida, oportunidades que se presentaron y que supo aprovechar”. Lejos de pensar en premios o homenajes, Mirazo vive este Día del Panadero como una jornada más, “con una pizca especial”, reconoce. “Formé la familia estando acá, porque empecé de muy pichoncito y solo, así que formé la familia, fue toda mi vida”.
Como muchos panaderos, sabe que la tarea es sacrificada. “Nos levantamos siempre muy temprano y estamos todo el día abocados a la tarea”, asegura, sin perder el optimismo que lo acompaña desde joven. A pesar de los tiempos difíciles, se mantiene firme, honrando no solo un trabajo, sino una forma de vida.
La fecha del Día del Panadero conmemora la fundación del primer sindicato del rubro en el país: la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos, creada el 4 de agosto de 1887. Aquella organización fue pionera en la lucha por condiciones laborales dignas y derechos para los trabajadores, y su espíritu combativo aún resuena en la memoria colectiva, incluso en los curiosos nombres que históricamente llevaron las facturas como forma de protesta y crítica social.
En General Roca, los panaderos no solo amasaron pan. También ayudaron a construir la ciudad, a darle forma, movimiento y aroma. Estuvieron entre los primeros en abrir sus puertas cuando Roca empezaba a ser lo que es hoy. Y en ese entramado, la historia de Eduardo y su panadería es una pieza clave.