HISTORIAS DE VIDA
Peluquería Luisito: 82 años de historia, tradición y un mural que plasma el espíritu de los roquenses
En octubre de 1943, en la calle Avenida Roca al 1548 donde hoy está la Librería Muñoz, nació uno de los locales más antiguos de nuestra ciudad, la Peluquería Luisito. Desde entonces, solo cambió de dirección dos veces más, aunque siempre dentro de la misma avenida. En 1968 se trasladaron a Avenida Roca al 1338, donde actualmente funciona la Farmacia Estudiar Romero, y treinta años después, hicieron la última mudanza al local de Avenida Roca al 1386, casi esquina 25 de Mayo.
El local más antiguo y atendido por sus dueños de General Roca es la cafetería El Molino, lo sigue la tienda Iberoamericana en segundo lugar y en tercer lugar estaba El Coloso, que cerró sus puertas de manera definitiva a comienzos de este año. Por lo que ese tercer puesto hoy es ocupado por Peluquería Luisito.
Miguel “Coco” Franco, hijo del fundador, que desde muy niño aprendió las técnicas para realizar un buen corte de pelo. “Siempre me dediqué a la peluquería. A los 13 años aprendí a cortar el pelo y a los 15 ya le cortaba a todos mis compañeros de secundaria”, cuenta Miguel.
Sin embargo, durante su juventud intentó otros rumbos: se recibió de Perito Mercantil, trabajó en el Banco Provincia de Río Negro, fue mecánico, e incluso pensó en estudiar en Buenos Aires, pero la dictadura militar cambió sus planes. Miguel trataba de alejarse de la peluquería, porque sentía que era un trabajo muy sacrificado.
“Veía que mi viejo laburaba todo el día, que era un trabajo sacrificado donde tenías que estar todo el día parado. Eran las 21 de la noche y yo tenía que esperar a que terminara de trabajar y al mediodía esperarlo hasta las 14 para poder almorzar. Yo dije ‘no, esto no es para mí’”, explicó.
Otro punto en contra era que la peluquería en aquel entonces no era como la conocemos ahora. El varón iba al local, se sacaba la pelusa y se afeitaba, nada más.
Pero pasó el tiempo y la peluquería cambió. Con el tiempo se introdujo a la peluquería el corte con navaja, la tijera común y de pulir, se empezó a trabajar con máquina. También agregaron un espacio para lavar la cabeza del cliente y para ese entonces también ingresó la mujer a la peluquería.
Con esos cambios también llegó la competencia, algo que motivó a Miguel no solo a acercarse más a la peluquería, sino también a prepararse y participar en campeonatos nacionales e internacionales. Fue campeón de peluquería en Bogotá en 1985, a los 30 años.
En el año 2003, Miguel tomó las riendas del negocio familiar tras el fallecimiento de su padre. Desde hace 20 años que trabaja junto a su compañero amigo Marcos Uribe y Renzo Cibure, quien se sumó al equipo hace 13 años.
A lo largo de las décadas, han construido una fiel clientela. Sus clientes más longevos tienen más de 90 años y su descendencia sabe cuál es el lugar de confianza para cortarse el pelo, por lo que la peluquería se mantiene vigente y trasciende a otras generaciones.
En 2019 se sumó un componente, que nada tiene que ver con cortar el pelo, pero que sorprendentemente se volvió el sello de Peluquería Luisito, logrando atraer las miradas de todos los que ingresan al local: un mural que recubre toda la margen derecha del comercio.
Lisandro Martínez Geoffroy, actual director del Departamento de Artes Audiovisuales del IUPA, realizó este mural dividido en tres partes: Dos tercios con imágenes propias que sacó en varios partidos de la Selección Argentina y una tercera parte realizada con pintura, a mano alzada.
“El concepto está relacionado con interpretar a los clubes de Roca”, explicó, Marcos Uribe. En él se pueden ver hinchas con camisetas del Deportivo Roca, Argentinos del Norte, Club del Progreso e Italia Unida. “A nosotros los hinchas de River, Boca, Estudiantes, San Lorenzo y cualquier club de Buenos Aires no le debemos nada. Nosotros le debemos al tipo que es de acá, de General Roca”, sostuvo Miguel.
Miguel y su perfil solidario
Además de su trabajo diario en la peluquería, Miguel tiene un fuerte compromiso con la comunidad y desde hace muchos años que integra el Club de Leones, tal y como lo hizo su padre.
El Club de Leones está integrado por personas que tienen la capacidad de resolver las problemáticas de un vecino o de una comunidad, no de manera económica, sino a través de la gestión, los contactos y la visión para resolver dificultades. “Sos el puente entre el que tiene y el que lo necesita, eso hace un Club de Leones”, comentó Miguel.
Y agregó; “El club para mí es una peña; nos juntamos los viernes a compartir, pero después hacemos una ayuda a la comunidad. Hacemos estufas, la fiesta del Día del Niño, la recolección de tapitas, la semana del corazón, colaboramos con merenderos, siempre tenemos alguna actividad”.
En la actualidad la Peluquería Luisito se mantiene más vigente que nunca y lo único antiguo son las sillas y la caja registradora, que tienen 120 años. Las energías del trabajo diario del local siempre está puesta en la búsqueda de mantenerse al día con las tendencias, pero nunca olvidando los valores heredados.
“Lo mejor para uno es hacer las cosas bien, porque yo te corto el pelo, pero te estoy sacando la plata que es tuya y que usas para alimentar a tu hijo, pero te la quiero sacar de buena manera, porque yo también quiero alimentar a los míos. Por eso tenés que poner siempre el 100 por ciento de lo que sabes y meterlo ahí, en tu trabajo. Ya con estar después de tantos años es porque algo estás haciendo bien”.
En Luisito, además de un corte de pelo, vas a encontrar un pedazo vivo de la historia roquense.