FARÁNDULA
Pampita reveló detalles desconocidos de su ruptura con Martín Pepa justo el día en que todo terminó
Desde que Pampita confirmó que su relación con Martín Pepa llegó a su fin, el mundo del espectáculo ha estado dividido entre el asombro y la intriga. No tanto por el hecho de que la pareja decidiera tomar caminos separados, sino por la manera en que la modelo y presentadora manejó la situación mediáticamente, ocultando la ruptura a la luz pública hasta el último momento.
En la atmósfera de la separación, el 9 de julio se erige como una fecha crucial. Fue el día en que Pampita decidió dar por concluida su relación con Pepa, una decisión que no pareció incidir en sus compromisos públicos; incluso, ese mismo día, participó en una entrevista en Ezeiza sin dejar rastros de su nuevo estatus sentimental. El periodista Gustavo Méndez fue el encargado de desvelar estos detalles, ofreciendo una imagen de Pampita que no mostraba la menor alteración emocional.
En paralelo, el programa "Desayuno Americano" se embarcó en el análisis del material disponible de esa fecha, evaluando cada gesto y respuesta de Pampita con una minuciosidad renovada. Las especulaciones no tardaron en surgir cuando se descubrió que ante preguntas relacionadas con Pepa, la modelo prefería redirigir la conversación hacia su antiguo amor, Benjamín Vicuña. Quizás, un intento consciente de esquivar un tópico que todavía le resonaba amargamente.
Luis Bremer, analista de espectáculos de notoria reputación, destacó esta conducta al señalar la diferencia en la actitud de Pampita. "Contestó todo", recalcó, "pero cuando se trataba de Pepa, había un silencio, una elusión intencional". Estos momentos, ahora remarcados por el análisis pormenorizado que sigue después de los hechos, nos devuelven la imagen de una Pampita que maneja con destreza la delgada línea entre lo privado y lo público.
Entre tanto, otro aspecto relevante lo ofreció Pamela David al comentar la discordancia en el semblante de la modelo: "No tenía su sonrisa habitual", dijo, sugiriendo que hasta la sonrisa, que por mucho tiempo fue una marca de su presencia pública, disminuyó en intensidad bajo el escrutinio de las cámaras en aquel entonces.