2025-06-30

CONTROVERSIA

Una vecina de Wanda Nara reveló un insólito método de espionaje que genera revuelo en el edificio donde vive

Una vecina de Wanda Nara filtró quién y con qué método la espía: “Eso no se hace”

La tranquila y sofisticada atmósfera del edificio Chateau Libertador ha sido trastocada por una situación tan inusual que sus residentes aún tratan de entender las reglas del juego que se libran desde las alturas. La protagonista involuntaria de esta novela moderna es Wanda Nara, la conocida conductora y empresaria, quien, según se ha dado a conocer, ha sido víctima de un particular y persistente método de espionaje.

En el calmo barrio donde se sitúa el exclusivo complejo residencial, llamado hogar por muchas personalidades provocativas, el tema de conversación que resuena en corredores y reuniones sociales es el dron constantemente merodeando los ventanales del edificio. La revelación fue hecha pública por Jacky, una vecina que no dudó en compartir su experiencia acerca de este intruso zumbante, atribuido a la imprudente curiosidad de la prensa.



"Ya no sabemos qué pensar", admite Jacky, cuya paciencia también ha flaqueado tras lo que describe como un sinnúmero de interrupciones a la paz cotidiana que los residentes tanto valoran. "Hasta el 36 estamos todos igual", comenta con resignación. Sin embargo, lejos de condenar a Wanda Nara ella señala a la presencia constante de medios y su instrumental cada vez más invasivo como los verdaderos causantes del descontento generalizado.

El climántico episodio que trajo más luces (y cámaras) hacia la vida de Wanda Nara ocurrió el pasado viernes, cuando una prolongada disputa se desató ante la vista de los residentes. Aunque Jacky y otros vecinos fueron involuntarios testigos, no pudieron ignorar la sensación de intromisión cuando el bullicio de las escaramuzas legales y la llegada de los coches policiales alteraron desesperadamente la serenidad acostumbrada.



“Para mí, fue sobrecogedor ver aquello desarrollarse”, continúa Jacky. Lo relató todo como si reviviera las escenas del drama, expresando su incredulidad ante las constantes entradas y salidas de figuras judiciales y la inexpresividad expectante de un juez que rondaba en espera de progresos frente al conflicto en cuestión. Sin embargo, Jacky parece destacar la cooperación voluntaria de Wanda Nara en medio de tales tribulaciones, enfatizando el estrés compartido con una frase cercana: “Soy vecina, no amiga. Pero lo vi todo”.

Al encomendarse a los pasillos nuevamente tranquilos de su residencia, los vecinos siguen discutiendo no sobre Wanda, sino sobre los efectos colaterales de la indeseada cobertura mediatizada. "Los movileros son buena onda," concluyó Jacky, refiriéndose a los reporteros que resisten al frío esperando la última primicia. “Pero esto no se hace", sentencia con un tono que probablemente ecoe entre todos quienes sienten invadidas sus vidas por esos necios planes voladores.

Lee también: Moria Casán discutió al aire con su pareja por diferencias sobre Javier Milei

Temas de esta nota
Te puede interesar