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La inédita y polémica cláusula que Sebastián Wainraich incluye en cada contrato que firma
En el vertiginoso mundo del entretenimiento, a veces las particularidades de los contratos laborales pueden ofrecer un atisbo de la personalidad del talento que los firma. Tal es el caso de Sebastián Wainraich, un reconocido conductor, guionista y humorista argentino, quien en recientes declaraciones ha revelado una curiosa cláusula que introduce en cada acuerdo laboral que suscribe: la posibilidad de no trabajar en días en que juegue su amado Atlanta.
Esta revelación, que dejó perplejos a muchos de sus seguidores, se produjo durante una entrevista conó Infobae en Vivo. Consultado por el periodista Diego Iglesias sobre su estado "futbolístico", Wainraich, siempre rápido con una respuesta franca y humorística, no dudó en abrir su corazón sobre su pasión por Atlanta, un amor que claramente no se limita a ser un pasatiempo de fin de semana. "Atlanta perdió justo el otro día de local por primera vez en el campeonato", comentó, dejando entrever con humor su compromiso absoluto con el club.
Para Wainraich, la imposición de esta cláusula es mucho más que un capricho; es una declaración de principios, uno que ha conseguido instituir tras años de una exitosa carrera. Según sus propias palabras, el acuerdo estipula que si “Atlanta juega un partido”, entonces tiene derecho a faltar, un beneficio que no muchos profesionales del medio pueden presumir. Este arreglo, que podría parecer un lujo innecesario para algunos, es para Wainraich un derecho ganado.
La anécdota no termina ahí. Wainraich relató con humor que este fanatismo ha permeado parcialmente a su familia. Sus hijos, aunque comparten cierta afición por Atlanta, no llegan al nivel de devoción de su padre. Expresó entre risas: “Dicen que son de Atlanta. Es un montón. Hago el chiste que si realmente les gustara el fútbol, tal vez hubieran elegido otro club”. Esta confesión resume la particular dualidad de fervor y lógica que vive cotidianamente entre sus allegados.
Así, mientras algunas familias comparten la pasión por un mismo club de manera intensa y ceremonial, los Wainraich viven este fanatismo de una manera relajada y a veces hasta cómica. Con una entrevista que nos invitó a adentrarnos en una parte más bien privada de su vida, Sebastián Wainraich vuelve a recordarnos que, al final del día, es un hombre que ha cultivado su carrera en sus propios términos, permitiéndose pequeños placeres que, a ojos de muchos, habla de libertades insospechadas.