FAMILIAR
Claudia Villafañe hizo el challenge “quién es más” y expuso de la peor manera a sus hijas
En un gesto que demostró más que solo diversión, Claudia Villafañe, conocida figura del entretenimiento y ex pareja del legendario futbolista Diego Maradona, protagonizó un peculiar juego con sus hijas, Dalma y Gianinna. Este evento familiar se llevó a cabo en el entorno íntimo de su hogar, brindando no solo entretenimiento, sino también una ventana a las dinámicas familiares que mantienen unidas a estas tres mujeres.
El desafío denominado “Quién es más” capturó un momento de ternura y humor. Para participar, Dalma y Gianinna se ubicaron frente a un bowl amarillo lleno de agua, mientras su madre se proponía un papel imparcial pero juguetón. Claudia debía evaluar diferentes características y responder a una serie de preguntas, inclinando simbólicamente hacia el agua a la hija que respondiera mejor a cada descripción. El sonido del agua y las risas contagiosas delinearon el tono de esta entrañable competencia familiar.
La primera pregunta fue un homenaje a la pasión por la gastronomía en la familia: ¿quién de las dos hermanas era la mejor cocinera? La decisión de Claudia sorprendió a pocos, al inclinar la cabeza de la más joven, Gianinna, hacia el agua, reconociendo su destreza en la cocina con una estruendosa risa que resonaba en la habitación. La atmósfera de complicidad y cariño era palpable hasta para un espectador distante.
El juego continuó con preguntas que exploraron diferentes facetas de las personalidades de sus hijas. A la pregunta de quién es la más divertida, Claudia no dudó en elegir a Dalma, demostrando que, a pesar de los resultados plenos de humor, mantiene un cariño equitativo hacia sus descendientes. En una pregunta sobre moda y estilo, las miradas volvieron a centrarse en Gianinna, destacada por su sentido innato y sensible del arreglo personal. En momentos nocturnos, las reglas implícitas del juego salvaguardaron el humor y cariño entre madre e hijas.
No todas las preguntas llevaban a respuestas completamente halagüeñas. Al abordar aspectos como 'quién es la más ordenada' y 'quién tiene mayor tendencia a ser vaga en casa', madre e hijas compartieron un divertido consenso al mojar tanto a Dalma como a Gianinna con afecto indulgente. Las paulatinas preguntas destacaron los momentos en que ambas hermanas compartían cualidades –excepto en la inteligencia final, donde Dalma brilló una vez más en sus capacidades analíticas.
Este evento, si bien parte de un simple juego, reafirma el vínculo inquebrantable entre Claudia y sus hijas, reflejando una familia que se encuentra unida no sólo por su linaje, sino también por la ligereza y amor compartido en estos pequeños y efervescentes momentos de vida.