2025-06-09

EXCLUSIVO

Así es por dentro la espectacular casa de campo de Wanda Nara en Milán

La mediática abrió las puertas de la vivienda donde pasó infinidad de momentos en familia con Mauro Icardi.

Wanda Nara es una de esas figuras que trascienden las fronteras de la mera fama televisiva. Residenciada entre Argentina y Turquía, la mediática empresaria no deja cabo suelto cuando se trata de propiedades de ensueño. Recientemente, aprovechó su paso por Europa para volver a su casa de campo en Milán, ese rincón alejado del bullicio de la gran ciudad que fue testigo de numerosos momentos de intimidad familiar junto a Mauro Icardi y sus hijos.



Este refugio italiano, que define como su "lugar de paz", no es solo una construcción; es un hogar impregnado de recuerdos donde Icardi y sus risas resonaban por doquier. Con un diseño rústico que encaja a la perfección en el entorno rural, Wanda siempre consideró esta casa el sitio ideal para criar a su extensa prole. Una miríada de cálidos recuerdos embellece las paredes decoradas con el blanco como tono preeminente, propiciando el estado de calma que distingue a las zonas rurales.



Una de las estancias que más cariño recibe de Wanda es la cocina, el verdadero epicentro de tanta actividad familiar. El rincón por excelencia donde ella y sus hijos compartieron infinidad de experiencias culinarias. Aunque dominado por tonalidades blancas, el espacio incluye múltiples contrastes que avivan su estética: herrajes oscuros, mampostería vista y electrodomésticos de época cuidadosamente escogidos. Con su destreza innata para la ambientación, Wanda consiguió que cada elemento de la cocina transmitiera esa acogedora atmósfera hogareña que tanto ansía reproducir donde quiera que reside.



El baño, similar en espíritu, sostiene un equilibrio sutil entre lo antiguo y lo moderno. Tomando piezas de época recicladas, el mueble del lavabo es una obra maestra de detallismo y función. Amplio, ceñido a la madera natural e iluminado con ventanales generosos, el espacio se transforma en un recinto sereno. El espejo enmarcado en dorado devuelve la luz multiplicada, realzando la frescura de las paredes verdes y las obras artísticas monocromáticas que salpican las paredes.



Este santuario europeo, por ahora utilizado como lugar de escapadas esporádicas, sigue siendo parte vital de los tesoros de bienes raíces de Wanda. Aunque ya no transita puntualmente cada cuarto con asiduidad, su corazón siempre encuentra un hogar aquí, bordeando los recuerdos de aquella gran familia que una vez forjaron. Sin duda, su casa de campo en Milán sigue siendo la pieza faltante que hace tangible el pasado de amor y camaradería que unió a los protagonistas de una de las novelas de culebrón moderno más vistas de los últimos años.

 

 

 

 

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