TELEVISIÓN
Marcelo Polino sacó a la luz una feroz interna de Jorge Rial en Intrusos
Marcelo Polino, reconocido periodista de espectáculos, recientemente se ha sincerado acerca de las memorias que guarda de su tiempo en el emblemático programa de televisión 'Intrusos'. Durante la celebración del 25 aniversario de este programa, Polino ha compartido destellos de lo que fue dicha experiencia bajo la conducción de Jorge Rial, revelando uno de los conflictos más resonantes que se produjeron entre bambalinas.
En una era donde los programas de farándula gobernaban la televisión argentina, 'Intrusos' se destacaba por sus panelistas vibrantes y una mezcla perfecta entre entretenimiento y noticias del espectáculo. Marcelo Polino era uno de esos panelistas, acompañando a Jorge Rial en los momentos de gloria del programa. Recordando esa etapa, Polino se ha atrevido a desenterrar una de las peleas internas más significativas, entre Rial y la notable panelista Marcela Tauro.
Según narra Polino, su relación con Jorge Rial siempre fue fantástica. "Nunca tuve un desencuentro con Rial durante los cinco años que trabajamos juntos", comentó, asegurando que su estrecho lazo laboral les permitió navegar incluso durante los tiempos más tormentosos. Sin embargo, a pesar de su relación armoniosa, el conflicto era una constante entre los diversos talentos del programa, quienes a menudo discrepaban debido a sus fuertes personalidades.
Polino describió un momento particular en que parecían brillar tanto en la amistad como en lo profesional. Recordó una ocasión en la que fue invitado a una cena en la casa de Rial, junto con Tauro. Él hablaba de ese encuentro como un símbolo de las relaciones cercanas que se llegaban a forjar en el mundo del espectáculo, pintando un cuadro de camaradería y conexión personal más allá de las cámaras.
La tranquilidad desapareció repentinamente con el estallido de un conflicto extraordinario, que opacaría la armonía que tanto apreciaban. Según las palabras de Polino, la confrontación con Marcela Tauro fue el punto más bajo de todas las tensiones vividas en el programa. Este altercado resultó ser una prueba tanto para la amistad como para el ambiente profesional, llevando a Tauro a tomar la difícil decisión de abandonar el barco.
Este episodio, emotivamente recordado por Polino, no solo ilustra las complejidades de las dinámicas en programas de alto perfil como 'Intrusos', sino que también arroja luz sobre la otra cara del glamour televisivo, aquella que muchos espectadores rara vez llegan a imaginar. A través de estas confesiones, el público puede reflexionar sobre la presión y realidad dentro del mundo del espectáculo, donde las glorias de la luz de la cámara contrastan bruscamente con las sombras de las disputas tras bastidores.