RECONCILIACIÓN
Alex Caniggia reveló el hecho que jamás le perdonará a su madre, Mariana Nannis
Alex Caniggia ha vuelto a ser el centro de atención tras su reciente separación de Melody Luz, una ruptura inesperada que ha dejado a muchos sorprendidos. En sus primeras declaraciones públicas desde el evento, el mediático no escatimó en sinceridad sobre cómo se siente tras esta etapa y las complejidades de sus relaciones personales, especialmente con su madre, la icónica Mariana Nannis.
La separación de Melody Luz parece haber traído un aire fresco a la vida de Alex, quien mencionó que la soltería lo ha rejuvenecido, describiendo esta etapa como "una buena oportunidad para reencontrarse consigo mismo". Aunque no busca una nueva relación amorosa por el momento, asegura estar disfrutando el tiempo para sí mismo. A pesar de la reciente ruptura y del nuevo vínculo de Melody con Santiago del Azar, Caniggia mantiene un espíritu conciliador, deseando lo mejor para su ex pareja y afirmando que siempre será parte de su vida como la madre de su hija, Venezia.
Sin embargo, la serenidad que intenta proyectar mantiene una discordante contradicción con su historia familiar. Revelando un lado más íntimo y conflictivo, Alex destapó la falta de relación con su madre, con quien lleva años sin contacto. La fractura en su vínculo materno se profundizó irreversible al recordar el momento en que Nannis lo expulsó del departamento en el que vivía, algo que él describe como "un puñal en el corazón".
Contrario a la lejanía con Mariana Nannis, Alex mantiene una buena relación con su padre, Claudio Paul Caniggia, con quien incluso colabora profesionalmente. A pesar de las polémicas familiares y las controversias legales que le siguieron, el hijo de la mediática pareja opta por estar al lado de su padre y refuta categóricamente las graves acusaciones que Mariana haya podido lanzar en su contra.
Alex expresa, con un atisbo de tristeza, que aunque en ocasiones desearía reconstruir el lazo con su madre, la herida es profunda. "Ese puñal está en mi corazón", confiesa, implicando que el camino hacia la reconciliación es impracticable dadas las circunstancias actuales. La vida le ha enseñado que ser padre le ha otorgado una nueva perspectiva, descubriendo en la paternidad una madurez que valora y que pone como prioridad absoluta.
La figura pública que Alex Caniggia ha cultivado a lo largo de los años entre el escándalo y las excentricidades, dedica ahora sus esfuerzos a fortalecer los lazos de su pequeña familia, donde su hija y ex pareja juegan roles significativos. En un giro inesperado, el "Emperador", como le gusta llamarse, prefiere ahora centrar su atención en el bienestar de quienes considera su verdadero hogar.