Piden ayuda urgente para una familia roquense en situación vulnerable
Una casa sin camas, sin muebles, sin pañales ni asistencia médica. Esa es la realidad que enfrenta Melina, una niña con discapacidad, junto a su familia en el barrio Alta Barda, en General Roca. Frente a esta situación, desde el merendero “Por una sonrisa”, decidieron lanzar un pedido urgente de ayuda a la comunidad.
Mayra Soledad una de las mujeres a cargo del comedor y merendero “Por una Sonrisa”, en un dialogo de ANRoca nos contó cómo se comprometió personalmente a ayudar a la familia: “La situación de Meli y su familia es de un abandono total. Me comprometí a acompañarlos en lo que se pueda y a pedir ayuda a la comunidad. Obviamente sola no puedo”.
Respecto a la situación de Melina y su familia, Mayra explicó: “Necesitamos muchas cosas para Meli: camas, colchones, todo lo que se necesita en una casa. Ellos viven con nada”. También indicó que Meli necesita pañales talle mediano y que cualquier colaboración será bienvenida: “Todo, todo lo que ustedes deseen colaborar será más que bienvenido. Ellos necesitan desde camas, colchones, muebles, pañales... todo de todo”.
Gracias a una donación, lograron conseguirle una silla a Meli, pero aún quedan muchos aspectos por cubrir. “Estamos buscando más colchones, todo lo que se necesita en una casa. Principalmente porque Meli duerme en el suelo. Me gustaría conseguir una cama ortopédica para ella. Necesita pañales, no tiene asistencia. Tampoco tiene certificado de discapacidad. La mamá no cobra pensión, ni la de ella ni la del hermanito que también es discapacitado”. Según informó Mayra, están teniendo complicaciones con el hospital para poder tramitar el certificado, por lo que por el momento no lo tienen.
Para colaborar con el merendero o con la familia de Meli, se puede contactar a Mayra al 2984756075 o acercarse al merendero ubicado en Félix Heredia 2133. También, se pueden acercar las donaciones a la casa de la familia de Meli en el barrio Alta Barda, calle Roque Sáenz Peña 2364.
Un trabajo que se sostiene por la solidaridad y el esfuerzo conjunto
El acompañamiento que realizan desde el merendero es constante, la solidaridad de los vecinos resulta clave para asistir a las familias que más lo necesitan. “El acompañamiento se da cuando ellos vienen a pedir ayuda, ya sea porque no tienen para comer ese día o a través de un vecino que comparte la situación con nosotros. Tenemos un grupo de WhatsApp, siempre tratamos de que los vecinos se involucren, que las familias se comuniquen.”, explicó.
“Nosotros trabajamos de forma autónoma, no nos ayuda nadie. Hacemos merienda los días jueves, pero está complicado”, según explicó la situación económica actual dificulta comprar la harina, la leche o los insumos que necesitan.
Vecinos y vecinas acercan donaciones de forma espontánea, aunque la necesidad es constante. (Fotos gentileza Comedor Por una Sonrisa)
A pesar del esfuerzo, la falta de recursos impidió que el comedor pueda seguir funcionando como tal. “Dejé de hacer comedor por la parte económica, no tengo asistencia de nadie. Se me está complicando mucho. No he logrado tener el alcance con la sociedad para que me ayuden con el merendero”, lamentó. Sin embargo, no baja los brazos: “Yo confío en que hay muchas manos solidarias que nos pueden ayudar a seguir solventando este merendero. Nosotros estamos asistiendo entre 40 y 70 niños con una taza de leche y pan o lo que tengamos para dar. Trabajo sola. A veces viene alguna vecina, arma, bate la leche... Se sirve y los chicos se la llevan a su casa en su botella. Esa es nuestra forma de trabajo”.
En épocas especiales, como Navidad, organizan colectas para que cada niño reciba un regalo. También impulsan una lista para quienes deseen apadrinar a algún niño del merendero.
La solidaridad es el motor que mantiene vivo el comedor. (Foto gentileza Comedor Por Una Sonrisa)
Toda donación será de gran ayuda para la familia de Melina así cómo también para el merendero, quienes a pesar de las complicaciones eligen seguir ayudando a quienes más lo necesitan.