CONTROVERSIA
El padre de Jesica Cirio exige respuestas tras la muerte de Verónica Mestre
La conmoción envuelve a la familia de Verónica Mestre tras su inesperada muerte hace tres semanas en su residencia de Lanús. Horacio Cirio, padre de la conocida conductora Jesica Cirio, se enfrenta a una doble pérdida: el fallecimiento de su hijastra del corazón y la divergencia emocional con su propia hija. Verónica, a quien muchos recordarán como parte del círculo familiar de Jesica, aún no ha tenido un descanso digno, situación que Horacio denuncia activamente ante los medios.
Desde que se enteró del fallecimiento, Horacio Cirio ha encontrado en los medios de comunicación una plataforma para exponer su indignación por el estado de los eventos. En declaraciones a Crónica TV, expresó su desconcierto y pesar al no haber siquiera iniciado el proceso de duelo. Con un reproche palpable en su voz, compartió su deseo ferviente de conocer exactamente lo que le sucedió a Verónica para poder, finalmente, encontrar la paz y comenzar a sanar emocionalmente.
Uno de los puntos que genera más frustración es el hecho de que el cuerpo de Verónica lleva ya dos meses en la morgue. Fuentes oficiales indican que el fallecimiento fue por causas naturales, pero esta dilatación en el tiempo ha suscitado más preguntas que respuestas. "No deben entregar el cuerpo porque hay dudas", explica Horacio, aumentando la especulación sobre una posible investigación oculta en desarrollo. Estas declaraciones no solo enardecen la sospecha, sino que también llaman la atención sobre una serie de inconvenientes burocráticos sin resolver.
La relación entre Horacio Cirio y Verónica Mestre fue siempre afectuosa y cercana, refiriéndose a ella como su hija del corazón, a pesar de una ruptura previa con Martha Perutich, madre de Verónica. Sin embargo, Horacio enfrenta ahora la tristeza de haber sido último en saber de la tragedia, al no recibir llamado alguno por parte de los familiares directos en el momento del fatídico descubrimiento. Este hecho no hará más que aumentar el dolor que ya carga debido a la pérdida.
En el marco de estos desarrollos, inevitablemente, se vuelven a mirar los episodios conflictivos que alguna vez salpicaron a Jésica Cirio y su círculo cercano, incluyendo a Matías Piccirillo, quien tuvo tumultuosos altercados en el pasado. Aunque no hay evidencia concluyente que vincule estos sucesos, las palabras de Horacio mantienen viva la incertidumbre: "Por respeto a mi hijastra, cualquier verdad que pueda descubrir va a quedar solamente en mi corazón".
En cuanto a la relación actual con Jésica, Horacio lamentablemente afirma que el contacto es prácticamente nulo. Reflexionando paternalmente, reconoce que posiblemente las apariciones públicas previas han marcado una distancia irreparable. "No hay esperanzas, pero solo espero que, incluso en este desafortunado contexto, ella sepa que busco simplemente la verdad y el reposo para Verónica", concluye.
El caso de Verónica Mestre, aún envuelto en enigmas, es un recordatorio de cuánto pueden afectar las cuestiones no resueltas a quienes quedan detrás, en la búsqueda de claridad y, en definitiva, cierre para sus propias vidas.