ALARMANTE
Tucumán: investigan una intoxicación masiva en una escuela
En la localidad de San Pedro de Colalao, situada en la provincia de Tucumán, la Escuela Secundaria N° 44 se vio sacudida esta semana por un inesperado incidente masivo de salud. Alrededor de 60 estudiantes, con edades comprendidas entre los 13 y 17 años, comenzaron a mostrar graves síntomas de intoxicación pocas horas después de haber llegado a sus aulas en la mañana de ayer (miércoles 16). Las señales de alerta iniciales incluyeron nauseas, vómitos y mareos que se manifestaron simultáneamente en varios estudiantes.
La sorpresa y el desconcierto marcaron la jornada, puesto que el equipo docente y los directivos de la escuela no lograban identificar una causa común para la sintomalogía presentada. Los estudiantes afectados fueron inmediatamente trasladados al Centro de Atención Primaria de Salud de la localidad, donde recibieron asistencia y monitoreo pertinente. Sin embargo, un grupo de estos estudiantes, que presentaban mayores complicaciones, fue derivado al Hospital de Trancas. Para una niña afectada de forma más severa, fue necesaria su remisión al Hospital del Niño Jesús en San Miguel de Tucumán, para cuidados especializados.
Distintas divisiones del Ministerio de Salud Pública acudieron al instituto en un esfuerzo coordinado por identificar la fuente del problema. Equipos de Gestión Sanitaria, Bromatología, Epidemiología y Salud Ambiental se unieron al personal asistencial en búsqueda de pistas y soluciones. Cabe considerar que hasta el propio ministro de Salud Luis Medina Ruiz se desplazó hasta San Pedro de Colalao para evaluar directamente el desarrollo de la crisis, así como para consolidar las iniciativas de prevención futura.
Un primer enfoque consideró la posibilidad de una intoxicación alimentaria derivada del desayuno servido en la escuela. Pese a esto, las investigaciones preliminares hallaron que no todos los que lo consumieron habían desarrollado los síntomas, por lo que las pesquisas comenzaron a girar en torno a otro posible origen. Entre la comunidad académica tomó fuerza la teoría de una exposición a una sustancia no identificada llevada al recinto por parte de uno de los estudiantes. Aunque aún no se ha corroborado científicamente, algunos padres temen la influencia de sustancias psicoactivas o de alguna categoría similar en las alteraciones sufridas por sus hijos.
La problemática atrajo, además, la atención del Ministerio Público, que ha dispuesto nuevas pericias sobre muestras tomadas de los alimentos servidos, aunque también considera otras hipótesis, como la distribución de una sustancia externa en la planta educativa. La profesora Adriana Barrionuevo fue responsable de radicar la denuncia ante la autoridad local, la cual precisó que existían antecedentes de que algún alumno habría ofrecido elementos sospechosos a sus compañeros.