¡AL FIN!
La actitud que tuvo Wanda Nara con Mauro Icardi el día de la revinculación con sus hijas
Luego de varias semanas de tensión y silencio, por fin se dio el tan esperado reencuentro entre Mauro Icardi y sus hijas, fruto de su relación con Wanda Nara. El futbolista no las veía desde principios de este año, por lo que sin dudas es un paso clave dentro de la novela.
Fue este martes 15 de abril, en el Ministerio Público Tutelar, donde comenzó formalmente la revinculación familiar tras el escándalo que tuvo lugar en el Chateau hace un mes, y que había dejado al futbolista sin contacto con las niñas desde hacía tres.
Lejos del tono mediático que marcó episodios anteriores, esta vez todo transcurrió en un marco de tranquilidad y acompañamiento profesional. Según contó Wanda en Intrusos, la jornada comenzó con un gesto significativo: “Estuvimos a la mañana haciendo una torta para el papá”.
Las imágenes que la empresaria compartió en redes mostraban a las pequeñas sonrientes, sosteniendo una torta en forma de corazón con la inscripción “Te amo”, junto a un huevo de Pascuas, en referencia a la celebración que tiene lugar esta semana. Fue un gesto muy bello por parte de Francesca e Isabella para con Mauro.
Wanda fue quien llevó a las niñas al encuentro, mientras que el delantero del Galatasaray se presentó con su abogada, Elba Marcovecchio. Lejos de las tensiones que tuvieron lugar en las últimas semanas, hoy la tormenta parece haberse calmado.
Según se dijo, la revinculación se extendió por cerca de 3 horas. En ese tiempo, el jugador pidió tener un momento de privacidad con sus hijas -petición que fue respetada- aunque siempre bajo la supervisión del equipo de asistentes sociales que acompaña este proceso.
“Este es el primero de varios encuentros controlados por los defensores de menores”, aseguró Ángel de Brito, anticipando que esta instancia no será aislada, sino parte de una dinámica planificada para reconstruir el vínculo.
La escena dista mucho de la última reunión fallida que terminó en escándalo. Esta vez, ambas partes priorizaron el bienestar de las menores y apostaron por un clima de calma. Aunque todavía queda camino por recorrer, el primer paso ya está dado, y todo indica que el foco ahora está puesto en sanar.