Un senador protestó contra el gobierno de Trump en un discurso récord que duró más de 25 horas
El congresista demócrata Cory Booker batió este martes el récord del discurso más largo en el Senado de Estados Unidos, criticando las políticas del presidente Donald Trump durante más de 25 horas. Superó así a Strom Thurmond, quien se opuso a una ley de derechos civiles en 1957.
Booker tomó la palabra en el Senado el lunes por la noche, afirmando que permanecería allí mientras le fuera físicamente posible. Para cumplir con el reglamento, se mantuvo todo el tiempo de pie. Su objetivo fue alertar sobre el impacto de la agenda del mandatario estadounidense y dejar en claro a sus votantes que desde el partido están haciendo todo lo posible para detenerlo.
“Estos no son tiempos normales en nuestra nación”, dijo al comenzar su discurso. “Y no deberían ser tratados como tales en el Senado de Estados Unidos. Las amenazas al pueblo estadounidense y a la democracia estadounidense son graves y urgentes, y todos debemos hacer más para enfrentarlas”, sostuvo.
Criticó duramente los recortes a las oficinas de la Seguridad Social, liderados por el Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk. Además, enumeró el impacto de las primeras órdenes de Trump y expresó su preocupación acerca de la posibilidad de recortes más amplios a la red de seguridad social, aunque los legisladores republicanos afirman que el programa no se verá afectado.
A lo largo del martes, el senador recibió ayuda de sus colegas demócratas, quienes le permitieron un descanso para hacerle una pregunta y elogiar su actuación. “Su fuerza, su entereza y su claridad han sido asombrosas, y todo Estados Unidos está atento a lo que dice”, dijo el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, al hacerle una pregunta. “Todo Estados Unidos debe saber que hay tantos problemas, las desastrosas acciones de esta administración”, añadió.
El discurso de Booker no fue una maniobra obstruccionista, es decir, un discurso destinado a frenar el avance de una ley específica. En cambio, su actuación fue una crítica más amplia a la agenda de Trump, con el objetivo de obstaculizar la labor del Senado y llamar la atención sobre las acciones de los demócratas para impugnar al presidente. Sin mayoría en ninguna de las cámaras del Congreso, los demócratas se han visto prácticamente excluidos del poder legislativo.