GASTRONOMÍA
Paso a paso: cómo hacer el icónico rogel de Maru Botana
En el corazón del bullicioso Obelisco de Buenos Aires, una figura icónica de la gastronomía argentina, Maru Botana, se embarcó en una hazaña culinaria con un propósito solidario. Con el objetivo de apoyar a las personas afectadas por las recientes inundaciones en Bahía Blanca, Botana decidió preparar su célebre "rogelazo", una versión monumental de la clásica torta Rogel, para incentivar las donaciones.
El acto no solo tuvo un noble fin, sino que despertó una vez más la curiosidad por esta delicia culinaria, conocida por ser uno de los emblemas en el repertorio de Botana. La chef relató que ya había experimentado una explosión de entusiasmo entre sus seguidores cuando preparó la torta en Uruguay. "Durante el verano lo hice en Uruguay y me impactó lo que generó en la gente. Toda la alegría... Se volvían locos por el Rogel", explicó Maru a los medios. Inspirada por esa experiencia y respaldada por el fervor de su equipo y su hijo Agus, se aventuró a replantear esta experiencia en un contexto urbano y épico como el de Buenos Aires.
Para aquellos atraídos por la magia que envuelve a este postre, Maru compartió su receta y sus secretos, revelando que todo comienza con una base: la masa. El proceso se inicia al derretir manteca en agua caliente, fundamento de una preparación aparentemente sencilla pero intrínsecamente técnica. La clave, según Botana, está en un constante y preciso amasado de la mezcla de yemas, huevos y una pizca de sal, a la que se le integra harina gradualmente hasta obtener la consistencia deseada.
Los bollitos que emergen del amasado deben reposar antes de seguir al horno, un paso vital que prepara el camino para el crujiente resultado final. El método de estirado meticuloso y su rápida cocción a máxima temperatura son esenciales para que cada cuarta parte de la torta alcance su textura característica.
El final o 'toque de gracia' de la torta, como muchos creen, reside en la habilidad para integrar las capas. Un merengue italiano suaviza cada mordida, pero es la alternancia entre una rica capa de dulce de leche sobre cada capa de masa lo que realmente sella la experiencia culinaria. Este equilibrio entre ingredientes no solo garantiza una indulgencia en cada sabor, sino también la irresistible tentación de compartir una porción más.