La CGT confirmó que el paro general será el 10 de abril
El Consejo Directivo de la CGT ratificó este jueves el tercer paro general contra las políticas económicas del gobierno de Javier Milei. Será de 24 horas y tendrá lugar el 10 de abril. Además, se movilizarán el miércoles 9 desde las 12 horas en apoyo a los jubilados.
Reclamarán paritarias libres, aumento de emergencia para adultos mayores y reactivación de obra pública, entre otros puntos. El Ejecutivo nacional convocará a los gremialistas dialoguistas a un encuentro para intentar frenar la medida de fuerza.
"Venimos a transmitirle al pueblo argentino, especialmente a trabajadores y trabajadoras, que confirmamos que vamos a tomar una acción sindical de 36 horas. Comenzará con movilizaciones el 9 de abril a las 12 horas, y un paro el 10 de abril por 24 horas", confirmó el miembro del triunvirato Héctor Daer durante una conferencia de prensa.
Además, anunció que se movilizarán el 24 de marzo para acompañar la marcha de los organismos de Derechos Humanos. "Nos sentimos parte de esa lucha por Memoria, Verdad y Justicia", expresó. Por otra parte, el 27 de marzo se reunirán todas las regionales del país y el 1 de mayo se movilizará la CGT por el Día del Trabajador.
Según explicó Daer, los motivos del paro general son "exigir la libertad para negociar paritarias, libres y homologadas. Aumento de emergencia a los jubilados. Plantear un apoyo, aparte de ese aumento, a la discusión que se dará en el Congreso sobre la actualización del bono a jubilados".
El triunvirato también marcó como argumento para retomar las medidas de fuerza la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad el miércoles de la semana pasada en la marcha de los jubilados.
Por último, adelantó que exigirán que se vuelva a discutir las asignaciones familiares y la necesidad de que se genere un "programa de defensa del sector productivo de la Argentina, porque no puede ser que tengamos un efecto dominó por causas macroeconómicas y por la apertura indiscriminada de la economía". También plantearon la necesidad de que se vuelva a discutir la reactivación de la obra pública, paralizada por el gobierno de Milei.