CONFESIONES
La impactante confesión de Hernán Drago sobre lo que le decían para hacerle bullying cuando era chico
Hernán Drago, uno de los modelos más reconocidos en Argentina, ha compartido una reveladora confesión sobre su infancia que ha resonado en muchos individuos que han experimentado situaciones similares. A pesar del éxito y la imagen pública que ha alcanzado, lo cierto es que los inicios de su vida no fueron fáciles, marcados por el bullying y los comentarios hirientes que le hicieron cuando era niño. En una reciente entrevista con Para Ti, Drago narró sus experiencias con la brutal sinceridad que lo caracteriza, detallando los desafíos personales que enfrentó.
El bullying al que Drago se vio sometido durante su niñez surgía de la cultura escolar y social de la época, y ha dejado una huella indeleble en su memoria. Señala cómo esos años lo formaron, no como una víctima perpetua, sino como una persona que ha aprendido a construir sobre sus experiencias negativas. "Nunca podré olvidar lo que me decían desde los seis hasta los catorce años", afirma. Es transmitiendo estas experiencias que Drago busca no solo aliviar su carga personal sino también convertirse en un recurso de apoyo y fortalecimiento para los demás.
A través de su éxito académico, Drago finalmente encontró una salida. Su carrera como modelo fue, paradójicamente, una respuesta al acoso que sufrió, y con el tiempo se convirtió en un ícono de la industria del modelaje. Sin embargo, su compromiso no termina allí; Drago ha hecho de su misión personal asistir a otros que pasan por experiencias de bullying, especialmente en un mundo donde las redes sociales intensifican estos patrones de abuso bajo la forma del ciberbullying. Afirma que la empatía y la prevención son clave, citando casos dolorosos de aquellos que no pudieron sobrellevar la presión y optaron tristemente por decisiones drásticas.
Su implicación en el tema va más allá de discursos ocasionales; Drago ha desarrollado una pasión por dar charlas informativas dirigidas tanto a padres como a niños, enseñando sobre la importancia de construir relaciones basadas en la comunicación abierta y el respeto mutuo. Él enfatiza: "Para que un chiste sea realmente un chiste, todos deben poder reír". Es un esfuerzo educativo que enfrenta un reto monumental, dado el poder y alcance omnipresente de las plataformas digitales en la vida de los jóvenes de hoy.
Hernán Drago no es solo un modelo a seguir en el mundo del espectáculo, sino también un activista contra el bullying. Aunque sus propias cicatrices emocionales no pueden ser completamente borradas, las usa como fuerza y dirección en su misión de convertirse en defensor de quienes no tienen voz. Es una tarea que hace por todo aquel niño que, como él, sueña con un futuro en el que pueda ser quien verdaderamente es, sin temor a las críticas.