POLÉMICA
Escándalo: Wanda Nara recordó la frase que Mauro Icardi le decía para referirse a la China Suárez
Wanda Nara ha vuelto a ser el centro de atención mediática, desnudando con paleta de detalle las tensiones que marcan su relación con Mauro Icardi, y en particular, la mención recurrente a la China Suárez en su narrativa.
En una movida interpretada como parte de una serie de revelaciones personales, la conocida conductora de Telefe no dudó en compartir aspectos íntimos de las conversaciones y desacuerdos con su aún pareja y padre de sus hijas.
En un reciente comunicado, Wanda dejó al descubierto una de las frases más recurrentes de Mauro para referirse a la China Suárez, lo cual añade un nuevo matiz a la compleja relación que mantiene el trío. Estas declaraciones van en paralelo con el conflicto legal y emocional que ambos están librando, especialmente en torno a la custodia de sus pequeñas.
En medio del torbellino legal sobre la custodia, surgieron audios cruciales en los que Wanda detalla cómo sobrevivir con sus hijos en ausencia de un padre activo. Narró episodios específicos donde dejó en claro sus intentos de coordinar visitas: "Yo ofrecí martes y jueves, un fin de semana sí, un fin de semana no". Haciendo eco de sus palabras, también expuso la indiferencia de Mauro quien, a días de una importante celebración familiar, habría programado un viaje a Turquía en compañía de Suárez.
"Entonces, sumado a eso, al dolor, me tengo que levantar a la mañana, prender la tele, escuchar a la abogada de Mauro que a mí me dice tóxica, violenta, pero esto es una locura. Lo están denunciando a Mauro. Un colegio que yo no conozco. Yo entré por el amigo de una amiga. Yo dije Maxi (López) me mata directamente, porque yo lo metí a Mauro en mi casa", expresó Wanda.
Además, agregó: "¿Quién es hoy la que está respondiendo las llamadas de la psicopedagoga del Lincoln? Yo. ¿A vos te parece que a Mauro le importa cómo están las nenas, el colegio?, ¿responde los mails de si están bien, si están mal, atravesando una separación? No".
"Papá, ¿venís a mi cumpleaños?", le preguntó a Mauro, una súplica que recibió una sosegada y evasiva respuesta en cuanto a su disponibilidad. Estas interacciones impactan de manera palpable en la dinámica emocional de la familia.
Terminando de tensar el relato, la mención al desconsuelo vistió todo de un dramatismo aún más palpable y humano. Wanda ilustró cómo afrontó las lágrimas de su hija mayor por la aparente indiferencia del padre, y citó ironías perturbadoras en mensajes como: "Me estoy comiendo una hamburguesa riquísima", presumiblemente direccionadas a que en ese momento se encontraba con la China Suárez.