ESPIRITUALIDAD
Morena Rial se sumó a una nueva religión y lanzó una amenaza tajante
Morena Rial, figura habitual de los titulares debido a sus controversias, ha dado un inesperado giro espiritual al abrazar una religión de la que poco se habla en la esfera pública. Tras enfrentar momentos difíciles, incluyendo un tiempo en prisión, la joven ha decidido buscar un nuevo camino a través de la espiritualidad para limpiar su karma. Sorprendentemente, eligió la religión umbanda, una creencia que mezcla elementos de distintas tradiciones y que tiene sus raíces en Brasil.
La noticia se dio a conocer cuando Ángel de Brito, conductor del popular programa LAM, informó que la hija de Jorge Rial participó en una ceremonia de bautismo umbanda, la cual, según rumores, incluyó el sacrificio de un chivo. Imágenes de esta ceremonia han circulado, mostrando a Morena junto al pai umbanda Gilliard De Ogum, quien la guió en esta nueva etapa.
Morena no tardó en reafirmar su decisión al publicar en sus redes sociales una foto junto al pai, declarando en un tono que algunos interpretaron como desafiante: "Ahora hablen con ganas". Un mensaje directo a sus críticos, que son varios debido a su tumultuosa vida expuesta constantemente en los medios.
Según declaraciones del propio pai, la llegada de Morena a la religión fue por recomendación de un conocido en común. Él destacó la importancia de que cada nuevo iniciado comprenda a fondo las implicaciones de su elección espiritual, y subrayó: “El bautismo no es solo un ritual. Implica un compromiso personal y una evolución espiritual que cada quien experimenta de manera única”.
El ambiente en torno al bautismo tomó una dirección controvertida cuando se mencionó el sacrificio animal, una práctica no inusual en algunos rituales umbandistas, pero que todavía despierta tabúes y rechazo en ciertos sectores. El pai aclaró que, aunque el sacrificio no siempre es parte del rito, su existencia es natural dentro de algunas tradiciones religiosas. Así, Morena se embarca en un viaje que no solo promete cambio personal, sino que también reaviva el debate sobre el respeto y la comprensión cultural en un mundo cada vez más globalizado.