Recordando a Agustina: el inicio de “un viaje sin retorno”
Hace tres años, en marzo de 2022, Agustina Fernández llegaba a Cipolletti acompañada por sus padres. Había terminado el colegio secundario y tenía la firme determinación de estudiar Medicina. Eligió la Universidad Nacional del Comahue, en acuerdo con la familia. Una ciudad no tan diferente de Santa Rosa, lo que representaba menos riesgos que Buenos Aires o Córdoba.
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Pero la tragedia, con forma de un obsesivo y violento vecino, se iba a cruzar en su camino. Pablo Damián Parra, especialista en Seguridad e Higiene, 20 años más grande, se obsesionó con la joven. Primero la deslumbró; después la cansó, y trató de poner distancia. Agustina quería otras cosas para su vida. Parra se había ilusionado con el amor de su vida.
La frustración lo llevó al crimen. En el juicio se pudo comprobar el grado de planificación: el sábado 2 de julio de 2022 la invitó a cenar. En un momento le avisó que tenía que salir; pero regresó, ingresó por la puerta de atrás, y la golpeó brutalmente. Agustina fue ingresada a la terapia intensiva del Hospital, apenas con signos vitales y sin esperanzas. Tras dos días de agonía, falleció.
Su mamá, Silvana, se puso al frente del reclamo de justicia. Estuvo permanentemente azuzando a la investigación. Al final, todo permitió demostrar la culpabilidad de Parra, que fue condenado a prisión perpetua.
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"Un día como hoy, hace 3 años iniciamos un viaje sin retorno, te ibas a estudiar Medicina, tu sueño y nuestro orgullo”, recordó a su hijo desde la red social Facebook. Silvana agregó: “Extraño cada poro de tu piel, tu dulzura, tu mensaje matutino, tu luz... yo hoy respiro, pero no estoy viva... TE AMO para siempre mi niña”.