2025-02-27

FUERTE CONFLICTO CON EL GOBIERNO

Trabajadores del INTA se movilizan en contra de los despidos de 1.500 empleados

Bajo la consigna “No al ajuste en INTA, no a la intervención o desguace”, la protesta se llevó a cabo este jueves.

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Argentina se encuentra en el centro de la controversia debido a una propuesta para cerrar múltiples agencias y despedir a 1.500 empleados. El Consejo Directivo del organismo ha presentado un plan que ha desencadenado movilizaciones importantes entre los trabajadores y el gremio que los representa.

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Este jueves, la Asociación del Personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (APINTA) encabezó una protesta significativa frente a la sede central de INTA, ubicada en la ciudad de Buenos Aires. La movilización fue un llamado a la acción ante las preocupaciones crecientes de que el consejo directivo sancionaría un plan de "ajuste" severo. El temor es que esta reestructuración drástica podría significar el cierre de las Agencias de Extensión Rural y los Institutos de la Agricultura Familiar, afectando directamente a más de mil trabajadores.

Según Mario Romero, líder de APINTA, el objetivo del ajuste es reducir el personal de INTA a 4,500 empleados antes de fin de año. Romero responsabiliza directamente al presidente actual de INTA, Nicolás Bronzovich, acusando a la dirección de intentar "desmantelar" la institución y usar tácticas represivas para sofocar el desacuerdo desde dentro. "No sobra nadie en el INTA," afirmó Romero durante la protesta, subrayando la importancia de cada integrante del equipo para la innovación y el desarrollo tecnológico en el sector agropecuario.

El trasfondo de esta movilización es un contexto de retención de personal y solicitudes de retiro voluntario que comenzaron en 2024. Estas medidas buscaban inicialmente eliminar 1,400 puestos, pero hasta la fecha, el número ha sido menor al esperado, alcanzando apenas los 600 entre retiros y jubilaciones. Este déficit refuerza las tensiones y refuerza las quejas respecto al inminente recorte de personal.

Entre medio de la creciente disputa, la dirección nacional del INTA ha intentando una medida de reducción aparentemente más suave, en respuesta al gobierno. Se propuso una "racionalización" de las operaciones del organismo, centrada en la reestructuración de funciones y recorte de aparatos administrativos dentro de las direcciones de INTA para cumplir con las demandas de eficiencia desde los sectores gubernamentales.

A esta altura, los líderes sindicales y los gobiernos todavía permanecen en debate sobre el futuro de los empleados y las propias actividades de INTA. Sin embargo, las movilizaciones sociales y los cuestionamientos del sector agropecuario despiertan preocupaciones sobreel impacto sustancial que las decisiones de este tipo pueden tener sobre la producción y progreso tecnológico en el país. Queda por ver cómo el diálogo entre las partes implicadas influirá en el destino final de esta crisis en curso.

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