NIVELES HISTÓRICOS
El mes de enero marcó un récord en el gasto con tarjeta en dólares
El consumo en moneda extranjera mediante tarjetas de crédito ha alcanzado cifras sin precedentes, destacando el desfase cambiario que afecta a la economía argentina. En enero de 2025, el gasto con tarjetas de crédito en dólares sumó un total de 865 millones, cifra que representa el nivel más alto para este mes en 16 años. Estos datos, provenientes del Banco Central de la República Argentina (BCRA), demuestran que la tasa de cambio oficial no refleja adecuadamente la realidad económica del país.
El Banco Central de Argentina, en su informe "Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario" de diciembre de 2024, mostró que el déficit de la cuenta "Viajes y otros pagos con tarjetas" ascendió a 456 millones de dólares. Aunque el ministro de Economía intentó minimizar la situación alegando que vacacionar en el exterior debería ser normal para los argentinos, el problema radica en que resulta más económico viajar al extranjero que vacacionar localmente.
Este fenómeno se produce en un contexto de recesión con salarios que han estado cayendo en cuatro de los últimos seis años, limitando el consumo interno y incentivando las compras fuera del país.
El aumento del gasto en dólares se refleja en un incremento del 166% del consumo con tarjetas de crédito en moneda extranjera entre enero de 2024 y enero de 2025, superando incluso los picos de enero de 2018, cuando las restricciones cambiarias eran inexistentes. Esto evidencia cómo el sistema cambiario actual fomenta la salida de divisas, ya que el 60% de estos pagos se cubren con dólares propios, mientras que el restante 40% se paga en pesos, representando efectivamente una compra de divisas al BCRA.
El desfase del tipo de cambio también se observa en el alza de turismo emisivo. Durante diciembre de 2024, la cantidad de turistas que viajaron al extranjero fue un 50.6% superior al mismo mes del año anterior. El Tipo de Cambio Real Multilateral, que incluye al real brasileño como su moneda más ponderada, se sitúa en niveles históricamente bajos.
A pesar de que el sector energético ha mejorado gracias al desarrollo de Vaca Muerta y un esperado superávit de 5000 millones para 2025, este factor positivo es insuficiente frente al abaratamiento de importaciones que sigue afectando la producción y el empleo local.