La Anmat prohibió el uso y comercialización de dos marcas de repelentes
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) ha tomado la decisión de prohibir la venta y distribución de varias marcas reconocidas en el ámbito de los productos de limpieza e higiene personal, debido a la inexistencia de registros adecuados. Esta medida, anunciada a través de la disposición 417/2025 en el Boletín Oficial, afecta de manera específica a dos repelentes y a una serie de artículos de limpieza, incidiendo en su circulación tanto en tiendas físicas como en plataformas digitales en todo el territorio nacional.
Uno de los principales afectados por esta resolución es el repelente natural fabricado a base de aceite de citronella, bajo la marca Mosquichau. Según el organismo, ninguno de sus lotes, presentaciones o contenidos registra una inscripción válida en Anmat. Esta falta de registro implica que tales productos operan al margen de la ley, exponiendo a los consumidores a riesgos potencialmente perjudiciales debido a la falta de verificación y control sanitario.
Respecto al ámbito de los repelentes de insectos, otra disposición, la 459/2025, introduce restricciones a un repelente falsificado del mercado local, conocido como 'Stop, repelente de insectos', etiquetado bajo la marca Dr. Farma. Este producto, apunta el organismo controlante, presenta información sanitaria falsificada, careciendo de un origen claro o permitiendo al consumidor asegurarse de su composición y seguridad. Esta situación alarma a las autoridades, que advierten sobre el riesgo de utilizar productos cuya elaboración y componentes son desconocidos y que podrían contravenir normativas sanitarias vigentes.
La instalación de estas medidas no se limita sólo a los productos repelentes. Según lo dispuesto en la normativa 465/2025, varios productos de la marca Edison, responsables de la sanitización del hogar, como aromatizantes y limpiadores, también son considerados ilegales. La Anmat remarca la peligrosidad de utilizar elementos cuya calidad no ha sido debidamente evaluada y cuyas propiedades químicas podrían implicar un riesgo para la salud del usuario. Por esta razón, estos productos están ahora sujetos a prohibición de uso, distribución y comercialización en medios digitales, hasta que logren regularizarse conforme a las normativas.