GRAVE
Osvaldo Laport acusó a un boliche por haberlo discriminado en Córdoba
En un tranquilo viaje familiar a Villa Carlos Paz, Osvaldo Laport enfrentó una experiencia inesperada. El tan querido actor, quien se ha ganado el respeto y el amor del público por su intachable carrera, pasó de una noche que prometía serenidad a un episodio de discriminación que no pasó desapercibido.
Todo comenzó cuando Laport, acompañado por su esposa e hija, decidió disfrutar del espectáculo que ofrecería la banda Los Palmae en el boliche Oye Chico. La expectativa de la unión familiar y una noche amena se rompió cuando un empleado de seguridad detuvo el ingreso del actor tan pronto llegó a la puerta del local. A pesar de que su hija estaba invitada a cantar junto a la banda, la negativa de acceso al actor fue categorizada por él como un acto de discriminación.
Lo curioso de la situación fue que la razón expuesta por el personal de seguridad fue la vestimenta del actor. Se refirió específicamente a la musculosa que Osvaldo Laport llevaba puesta, argumentando que no cumplía con el código de vestimenta establecido. Cabe destacar que, en un giro irónico de los acontecimientos, la misma prenda de vestir no fue un impedimento para que su esposa accediera al boliche.
Ante la desconcertante negativa, Laport encontró el humor en la situación. "Fue gracioso porque yo estaba de musculosa igual que Viviana, pero ella podía pasar y yo no", expresó, intentando calmar las aguas tras el momento de tensión.
Por su parte, Viviana, esposa del actor, se mostró afectada por los modos en los que fueron tratados en la entrada. La familia naturalmente sintió que fueron observados de una manera "de arriba a abajo", según palabras de Viviana, lo que sumó al malestar del momento. Ante tal circunstancia, Jazmín Laport, quien había sido convocada a cantar con Los Palmae, también intervino para subrayar que el problema no provenía de la administración del lugar sino de una única persona en la entrada.
Laport zanjó la situación con declaraciones conciliadoras y negoció su derecho de explicarse con los dueños del boliche. Mientras enfatizó que no deseaba afectar el puesto de nadie, resaltó la importancia de corregir y educar al personal para prevenir este tipo de situaciones en el futuro. "Está todo bien, ya quedamos con los dueños del local que vamos a pasar a tomar una copa", concluyó, evidenciando con gran carácter que el incidente ha quedado atrás.