APAGÓN
El difícil momento que atraviesa la mamá de Holder desde hace una semana
La ciudad de Rosario, ubicada en una de las provincias más importantes de Argentina, está viviendo una situación crítica debido a una falla masiva en su sistema eléctrico. Hace poco más de una semana, el suministro de electricidad se vio interrumpido, afectando a miles de hogares y comercios. Según las cifras oficiales, tres transformadores principales colapsaron a causa de una inusual ola de calor que azotó la región, dejando a gran parte de la ciudad a oscuras.
Las consecuencias de este colapso han sido devastadoras. No solo ha impactado en la vida diaria de los residentes, sino que ha tenido fuertes repercusiones económicas. Los negocios, muchos de ellos pequeños comercios de barrio, han sufrido pérdidas millonarias al no poder operar sin electricidad. Uno de los casos emblemáticos es el de Gisela Gordillo, madre del conocido influencer Tomás Holder. Su historia es un reflejo de lo que miles de rosarinos están atravesando.
Gisela es comerciante y sostiene económicamente a su familia, compuesta por dos hijos pequeños. En una reciente entrevista con Mitre Live, expresó con congoja el drama que está viviendo. "Estamos bajo un calor extremo y sin electricidad. Todo el trabajo que realizo se ha visto paralizado, y con ello mi capacidad de llevar el sustento a casa", comentó. Aclara que su situación es aún más crítica debido a la gran cantidad de productos alimenticios que se han echado a perder por la falta de refrigeración. Se estima que sus pérdidas rondan los 300 mil pesos.
Además de las pérdidas materiales, la frustración y el estrés emocionales son notables. Gisela relata que esta situación le ha hecho revivir momentos difíciles de su pasado cuando su hijo Tomás era pequeño. Estos recuerdos vienen acompañados de sentimientos de ansiedad; el calor y la humedad han convertido a la ciudad en un lugar poco habitable.
Los efectos del apagón van más allá de las individualidades. Rosario ha exclamado un grito colectivo en busca de soluciones y respuestas concretas. Las autoridades locales aseguran estar trabajando a marchas forzadas para restablecer el suministro y evitar que episodios de esta magnitud vuelvan a ocurrir, pero la confianza de los vecinos está pinada hacia futuras acciones efectivas. Mientras tanto, familias como la de Gisela Gordillo esperan, con la esperanza de que una normalidad eléctrica vuelva a sus vidas, para poder seguir avanzando sin la sombra de más perdidas económicas o personales.