ADICCIONES
El impacto del alcohol en el cerebro y los beneficios de dejar de consumirlo
El consumo de alcohol es una práctica arraigada en muchas culturas, pero su impacto negativo en la salud es cada vez más evidente. El consumo excesivo de alcohol puede dañar gravemente el cerebro, además de otros órganos como el hígado, el corazón y el intestino.
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Según el psiquiatra Peter Rice, el alcohol afecta profundamente la función cerebral tanto a corto como a largo plazo. Estudios recientes confirman que incluso la reducción moderada del consumo puede traer beneficios significativos para la salud cognitiva y emocional.
Un equipo de la Universidad de Yale liderado por la Dra. Rajita Sinha observó cómo las alteraciones en la actividad cerebral persisten en personas con trastornos por consumo de alcohol (TCA), incluso días o semanas después de haber bebido por última vez. Estas alteraciones afectan redes clave relacionadas con la toma de decisiones, lo que dificulta el proceso de recuperación.
Sin embargo, las investigaciones muestran que dejar de consumir alcohol puede revertir ciertos daños cerebrales. El Dr. Richard Piper, director de Alcohol Change UK, subraya que el alcohol puede provocar daño cerebral (ARBD), incrementando el riesgo de demencia, alzhéimer y otros trastornos.
Pero dejar de beber puede tener beneficios significativos. Según Piper, tras tres semanas de sobriedad, se observan mejoras en el estado de ánimo, la memoria a corto plazo y la capacidad de concentración. A mediano y largo plazo, suspender el consumo puede restaurar funciones deterioradas como la orientación, la memoria y la capacidad de toma de decisiones.
Además, dejar de beber puede tener beneficios para la salud física, como la mejora del sueño y del estado de ánimo, la disminución de la depresión y la ansiedad, y una piel y un intestino más sanos.
Para aquellos que deseen dejar de beber, es importante buscar ayuda profesional y seguir un tratamiento individualizado y con un enfoque biopsicosocial. Según la experta de la Federación Española de Alcohólicos, Adictos en Rehabilitación y Familiares (FEAD), el tratamiento debe incluir terapia psicológica, apoyo social y un enfoque en la salud física y emocional.