CONFLICTO
Marcelo Polino confesó por qué se peleó fuerte con la China Suárez
Marcelo Polino ha revelado la verdad oculta detrás de su prolongada disputa con la actriz China Suárez, rememorando un vínculo que, en sus primeros años, parecía inquebrantable. En un emotivo diálogo con Juan Etchegoyen para Mitre Live, el periodista reconoció que, en los días iniciales de la carrera de la actriz, él había sido un pilar de apoyo tanto para ella como para su familia. Sin embargo, los años trajeron distanciamientos y, finalmente, una separación.
El conflicto alcanzó su punto álgido en medio del reciente escándalo mediático que involucra a Mauro Icardi y Wanda Nara, donde la figura de Eugenia Suárez ha estado en el ojo del huracán, lo que hizo recordar a Polino las razones que lo llevaron a distanciarse de la actual novia de Icardi. Aparentemente, la relación entre ambos se enfrió debido a la inclinación de Suárez a involucrarse intensamente en conversaciones, algo que a menudo resultaba “muy contestador” para Polino, según compartió en la entrevista.
Polino describió a la joven actriz como "pispireta" y rememoró su primer encuentro cuando Suárez era apenas una niña de 10 años, participando en una telenovela de Canal 9. Esta temprana conexión sería el inicio de un conocimiento profundo de su personalidad, relata Polino, señalando, además, los conflictos generacionales y personales que surgieron a lo largo de los años.
En el ámbito emocional, el periodista compartió cómo se sintió traicionado cuando Suárez no continuó en contacto después del sonado episodio que involucró a Benjamín Vicuña, conocido como el "Wandagate". "Me clavó el visto y yo me enojé", admitió Polino, subrayando que esa herida en el vínculo fue difícil de sanar. Sin embargo, reconoce que el tiempo ha servido de bálsamo y que actualmente los dos han acercado posturas, aunque todavía trabaja en reconstruir la relación inicial que tenía con Suárez.
Pese a todo, Polino mantuvo una visión comprensiva hacia la actriz, destacando que “la China es una mujer que vive con mucha libertad y no le importa el qué dirán” defendiendo su derecho al estilo de vida que eligió. En su intervención, también desmontó la narrativa que enfrenta a las mujeres entre sí, considerándola injusta y desfasada: “No creo que la China sea el eje del mal”.
Esta confesión del reconocido comentarista da lugar a una profunda reflexión sobre cómo las dinámicas personales y profesionales evolucionan con el tiempo, dejando entrever además una crítica hacia la forma en que las figuras femeninas en la esfera pública son tratadas en polémicas mediáticas similares.