HEROÍSMO
Javier Milei confesó cómo Jorge Lanata lo ayudó a salvar la vida de su perro
En un reciente relato que ha conmovido a la opinión pública, Javier Milei, conocido político y economista argentino, compartió una emotiva historia sobre cómo el fallecido periodista Jorge Lanata contribuyó, indirectamente, a salvar una de las vidas más valiosas para él: la de su perro Conan. Este episodio, que inicialmente parece un simple accidente doméstico, se convierte en una narrativa de valor, decisiones rápidas y gratitud inesperada.
El incidente ocurrió una noche, mientras Milei planeaba regresar a su hogar después de una reunión familiar. “Era una noche como cualquier otra, la rutina me llamaba para preparar las actividades del día siguiente”, recordó Javier Milei en una entrevista con el diario El Observador. En lugar de quedarse en la casa de su madre para ver el programa "Periodismo Para Todos" (PPT) del célebre Lanata, decidió regresar a su casa más temprano de lo habitual.
La decisión de Javier Milei de anticiparse a sus obligaciones laborales resultó ser fortuita. "Llegué a casa poco antes de las diez de la noche con Conan, mi fiel compañero, a mi lado", continuó con emoción. Lo que comenzó como una noche tranquila pronto se transformó en caos. Apenas veinte minutos después de acomodarse, una explosión repentina sacudió los alrededores. "Fue un ruido ensordecedor, pensé que algo sucedió con la transmisión del programa de Lanata", relató Milei.
Al percatarse de un olor desconocido y ver vistas de confusión desde su balcón, Milei entendió la gravedad de la situación. "Me gritaba internamente, había un incendio abajo", describió, evocando el momento crítico de tomar decisiones inmediatas. Demostrando un vínculo inquebrantable con su perro, Milei portó a Conan en sus brazos y descendió rápidamente por las escaleras, evadiendo así el peligro del humo y las llamas.
La odisea no finalizó hasta que el peligro fue completamente evadido. Un veterinario informó posteriormente a Milei que Conan estaba fuera de peligro, pero el veterano economista no tuvo igual fortuna inmediata. Desprovisto de oxígeno, fue él quien terminó recibiendo asistencia médica, una ironía que convierte esta historia personal en una lección sobre lealtades y prioridades.
Javier Milei concluyó su referencia sincera hacia un aspecto redentor de Lanata en su vida diciendo: "Aunque teníamos nuestras diferencias, siempre respetaré que, sin saberlo, Jorge Lanata fue fundamental en uno de los momentos más críticos y significativos para mí. Estaba allí, escuchando una voz que resonaba desde la televisión cuando un hasard con marcado afán decidió una circunstancia memorable, al menos en mi vida y la de mi querido Conan".