CONTROVERSIA
Luciana Salazar afirmó que hay una conspiración en su contra por un hecho relacionado con su hija
Luciana Salazar, reconocida modelo argentina, ha manifestado su indignación tras lo que describe como un acto de sabotaje dirigido en contra de su hija Matilda y su presencia en redes sociales. Este incidente, que involucra el repetido cierre de la cuenta de Instagram de Matilda, ha explotado en el ojo público, impulsado por las declaraciones de Salazar sobre una posible conspiración.
Según expresó Salazar en un audio al programa 'El run run del espectáculo', la cuenta de Instagram conocida como 'Loving Matilda' ha sido dada de baja hasta en dos ocasiones recientes sin un motivo aparente que tenga fundamento en las normativas de comunidad de Meta, la empresa madre de Instagram. Según la modelo, esto debe ser un acto planificado y no un accidente, dado el patrón y los momentos en los que ocurrió: justo previo a fechas significativas para ella y su hija.
Salazar reveló que las fechas en que el perfil de su hija fue deshabilitado coinciden con su propio cumpleaños y con el de Matilda. Estos datos, según la modelo, indican que alguien con conocimiento íntimo de su vida pudiera estar detrás de estos eventos, evidenciando que se trata de un ataque personal y premeditado. "Esto está muy pergeñado, muy planeado", dijo, sugiriendo que podría haber intenciones malévolas en juego.
Aunque se ha abstenido de señalar a alguien directamente, Luciana y su abogado aseguran tener serias sospechas. La modelo se encuentra envuelta en un tumultuoso enfrentamiento con su expareja, Martín Redrado, relacionado principalmente con la manutención de Matilda y otras cuestiones personales que se han desarrollado de manera pública y judicial.
Pero las dificultades de Luciana no terminan ahí. Además de esta serie de eventos, también ha sido víctima, según menciona, de una campaña de noticias falsas que han erróneamente retratado a su hija involucrada en actividades físicas inapropiadas para su edad. Salazar ha aclarado fervientemente que tales actividades no fueron otra cosa que juego inocente entre niños.
A pesar del estrés y las complicaciones causadas, Luciana se mantiene firme en su postura protectora hacia Matilda. La cuenta de Instagram, aunque reinstaurada por momentos, ha visto la misma suerte de nuevo cierre a pocas horas, intensificando la preocupación y tensiones que enfrenta Salazar. "No tengo intención de dejar que esto interfiera o dañe los derechos de mi hija o nuestra relación con nuestros seguidores", afirmó convencida de su deseo de justicia y verdad en este impasse.
Este episodio levanta preguntas sobre la seguridad en las plataformas digitales y cómo, en ocasiones, los vacíos de estas herramientas pueden utilizarse como armas en disputas personales. En tanto la resolución de este conflicto permanece, Luciana Salazar parece resuelta a no solo centrarse en la defensa de Matilda, sino también en exponer y denunciar inequidades en el uso de las redes sociales, especialmente cuando los niños están involucrados.