2024-12-01

CELEBRIDADES

El polémico hábito de Marcela Kloosterboer que dejó a todos horrorizados

La actriz sorprendió a todos al dar una fuerte confesión que dejó a todos asqueados.

Marcela Kloosterboer, una de las actrices más prominentes y amadas de la escena argentina, ha dejado perpleja tanto a su audiencia como a sus compatriotas con una confesión inesperada que no ha pasado desapercibida. Durante una cálida entrevista en el popular espacio en línea Bondi y más tarde en el mediático show televisivo Cortá por Lozano, Marcela abrió un capítulo insólito y personal de su vida sobre un hábito que ha mantenido oculto durante años.

La temática del encuentro navegaba entre charlas sobre fetiches y temas triviales, cuando la espontaneidad de Marcela la llevó a compartir una defensa a capa y espada sobre la estética de sus pies. Pilar entre las preferencias menos convencionales, la actriz destacó, siquiera en broma, que sus pies poseen un atractivo especial, pese a no estar siempre cuidados estéticamente a la perfección. Fue entonces cuando la actriz soltó lo impensable: durante un prolongado periodo, había tenido la costumbre de morderse las uñas de los pies, práctica no comúnmente aceptada en círculos civilizados.

Para corroborar lo insólito de su declaración, no dudó en levantar la pierna y demostrar a todos la elasticidad que una estrella de su calibre puede tener, dejando pocos resquicios para dudar de su relato. Con un toque de humor, algo que no suele faltarle, enfatizó que, de no ser por las normas no escritas de la conducta social, seguiría perfectamente feliz practicando su bizarro hábito ante la mirada atónita de los demás.

Nuevamente abordaba las tablas, esta vez con la obra teatral Radojka, cuando Marcela decidía hablar de nuevo sobre aquel hábito en una charla con Verónica Lozano en su espectáculo de televisión. Recién había admitido que debió buscar otras soluciones convencionales, utilizando apelativos cosméticos como barnices y esmaltes para mantenerse alejada de lo que bien podría considerarse una tentación propia. Los intercambios jocosos no abundaron y, entre risas, la anfitriona no pudo evitar cuestionar en tono humorístico si este peculiar hábito se extendía a su relación con su compañero de vida, Fer, indagando en el tipo de "apetito" que Marcela habría desarrollado. "Si me quedo con hambre...", replicaba la actriz, sin perder la brisa cálida de la simpatía que la caracteriza y motiva tanto al público cuanto a sus pares.



Las reacciones en el entorno social digital no tardaron en formarse: mientras algunos se unieron en carcajadas ligadas a la franqueza de Marcela, otras voces encontraron en su audacia una dosis de sorpresa y dejaron entrever reticencias. Es así que la actriz, lejos de apoquinada, exhibió su capacidad para reírse de sí misma, atributo que le ha permitido mantenerse fiel y cercana a sus seguidores y que, sin lugar a duda, sumará entre las páginas poco convencionales de su polifacética carrera.

 

 

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