DIVORCIO
Cómo afectó a Gina, la hija de Emilia Attias y el Turco Naim, la separación de sus padres
La reciente separación de Emilia Attias y el Turco Naim, tras casi dos décadas de relación, ha tenido un gran impacto tanto en sus propias vidas como en la de su hija, Gina. La niña, de tan solo 8 años, se enfrenta ahora a una nueva realidad familiar que pone a prueba su capacidad de adaptación y resiliencia. Emilia, con el corazón abierto, ha compartido cómo esta ruptura ha afectado directamente a Gina, resaltando como prioridad el bienestar emocional de la pequeña ante este cambio significativo en su núcleo familiar.
Emilia Attias, en medio de este complejo proceso personal, nunca ha dejado de enfocarse en su hija y su felicidad. "Gina ha cumplido ocho años, está radiante y sigue creciendo a paso agigantado. Su personalidad fresca y jovial la convierte en una verdadera luz en mi vida", expresó la actriz mientras resaltaba el carisma innato de la pequeña, un punto de luz en este momento de grandes cambios.
Hablar sobre cómo este cambio ha afectado a Gina lleva a Emilia a recordar la responsabilidad compartida con su ex pareja. La actriz, siempre centrada en el bienestar de su hija, busca mantener estabilidad y apoyo constante. "Es una experiencia nueva para todos nosotros. Solo han pasado unos meses y nos estamos esforzando por manejarlo lo mejor posible para proteger a Gina del impacto de esta separación", comentó. Tanto Emilia como el Turco Naim comparten la intención de limitar las repercusiones negativas en la vida de su hija, procurando que su adaptación sea lo más llevadera posible.
Además, Emilia se refirió a la nueva dinámica que se impondrá en el manejo de las responsabilidades parentales, anticipando que será una transición fluida pero flexible. "Es un camino en constante evolución, con compromisos itinerantes, pero estoy segura que todo encontrará un equilibrio", reconoció Emilia, con plena confianza en que el tiempo dará claridad y serenidad a la situación. A pesar de las circunstancias, la actriz se aferra a los momentos positivos del pasado con el Turco Naim y busca mantener una visión optimista sobre el futuro.
Emilia cerró esta conversación resaltando la importancia de valorar cada etapa que comparten, disfrutando de lo vivido en el amor y destacando que una ruptura no tiene que interpretarse como un fracaso, sino como el cierre de un importante capítulo de vida. "Entender que es solo el fin de un período y no verlo como un fracaso nos ayuda a seguir adelante. Estamos embarcándonos en un nuevo comienzo y eso, en sí mismo, es un hermoso desafío", concluyó. Con esta mentalidad, Emilia Attias enfrenta este nuevo capítulo de su vida, donde la prioridad sigue siendo su hija, Gina, y cómo lograr que su transición hacia esta nueva etapa sea lo más armoniosa y positiva posible.