CONDENA
L-Gante fue condenado a 3 años y medio de prisión y habló sobre qué le pareció la sentencia
L-Gante, el popular cantante de cumbia 420, cuyo nombre real es Elián Valenzuela, ha sido condenado recientemente a una pena de tres años y medio de prisión condicional. El juicio, que ha mantenido al público en vilo durante las últimas semanas, culminó con esta sentencia en el Tribunal en lo Criminal Nº3 de Mercedes. A pesar de evitar la cárcel, L-Gante deberá mantenerse al margen de cualquier actividad ilícita para que la condena no se convierta en efectiva.
Tras conocer la sentencia, L-Gante compartió sus primeras impresiones públicamente. Expresó su gratitud por lo que considera un "buen trabajo" del sistema judicial, aunque dejó clara su disconformidad con el resultado. Valenzuela insiste en la noción de que su caso no está concluido y mantiene la esperanza de demostrar su inocencia: "Todavía falta para dejarlo en claro. Quiero que quede en claro que fue algo armado para sacar un beneficio a favor del denunciante y la querella". Con estas afirmaciones, el cantante revela su convicción de que fue atrapado en una trampa más allá de su control.
A pesar de la presión y el sufrimiento que el caso ha traído a su vida, L-Gante no pierde la fe en el sistema que lo ha incriminado. "Aún puedo confiar en la Justicia", declaró, reflejando un optimismo quizá inesperado. Durante el proceso, tuvo la oportunidad de intercambiar reflexiones directamente con el juez encargado de su caso. Según reveló, fue un intercambio positivo que le permitió obtener ciertas enseñanzas: "Las palabras que dijo el juez fueron muy motivadoras. Espero que, algún día, sea un gran ejemplo para la juventud que fui y la que voy a ser adelante".
Entre las frases que más impacto le causaron, Valenzuela referencia a una del célebre personaje Hombre Araña, que el juez le aludió en busca de una reflexión más profunda: "Me gustó eso que dijo el juez. Que un gran poder requiere una gran responsabilidad", comenta el cantante, quien parece haber tomado a pecho este consejo como un camino hacia su redención personal.
Con todo ello en mente, L-Gante ha emprendido un proceso de reestructuración personal. Aclara que más que un cambio interno, se trata de un regreso a sus raíces, enfocándose en su yo más auténtico Elián. "No es que cambié, sino que tuve que enfocarme en Elián Valenzuela y dejar de lado L-Gante", explica, puntualizando que ha comenzado a alejarse de malas influencias que podrían llevarlo por el camino incorrecto.
Al cerrar esta etapa judicial, el cantante no se queda en el lamento sino que mira hacia su futuro profesional con nuevas oportunidades en el marco de la música, su verdadera pasión. Sobre el abogado querellante, solo comparte palabras de aceptación: "Al abogado querellante le deseo suerte en su vida. Yo no tendría que estar ocupándome de esto, sino haciendo música. Sin embargo, lo hicimos con neutralidad". Con estas palabras, manifiesta su deseo de dejar atrás los conflictos legales y retomar su carrera musical, fortalecido y con nuevas lecciones aprendidas.