FAMILIAS
Mica Viciconte habló sobre lo que sintió al tener que formar una familia ensamblada
Desde que comenzó su relación con Fabián Cubero, la vida de Mica Viciconte ha estado centrada en aprender y adaptarse a una nueva dinámica familiar. En una sincera entrevista, la reconocida figura mediática compartió detalles sobre cómo ha sido el proceso de encajar en una familia ya establecida y el constante aprendizaje que conlleva ser una madrastra.
Hablar de una 'familia ensamblada' no es un tema menor. Mica Viciconte reveló en este sentido las complejidades que enfrentó al unir su vida con Fabián Cubero, quien no sólo llegó a ella como pareja, sino también con sus tres hijas. Honesta y abierta, Mica desglosó los desafíos y los momentos de duda que vivió mientras trataba de acercarse a las niñas y encontrar su lugar en la familia.
"No fue sencillo para mí", admitió Mica, con la sinceridad que la caracteriza. La convivencia en una familia ensamblada requería de ella paciencia y comprensión. "Tenemos cosas que nos gustan y otras que no. Yo creo que aprendí un montón sobre lo que es vivir con hijas de otra relación", reflexionó. A lo largo de estos siete años al lado de Cubero, Viciconte se ha ido formando en el arte de equilibrar su tiempo entre ser pareja, mujer y madrastra, un reto que ella misma compara con una verdadera capacitación.
El desafío más grande, sin embargo, fue y sigue siendo, encontrar armonía y balance entre todas sus nuevas responsabilidades. Para Mica, la clave ha sido percibir y valorar lo positivo: "Para seguir en la pareja, hay que poner en la balanza las cosas buenas, sino, no mantenés ninguna pareja". Esta actitud positiva y reflexiva es la que logró solidificar su vínculo con las hijas de Cubero y establecer una relación armoniosa en el hogar.
Además, el proceso de adaptación con las hijas de Cubero le aportó a Viciconte enriquecedoras experiencias para su propia maternidad. "Hoy, al ser mamá, esa experiencia me ayudó un poco con la crianza de Luca. Aprendí muchísimo de todo este tiempo con las niñas", expresó agradecida. La convivencia con ellas no sólo influyó su perspectiva sobre la maternidad, sino también en la crianza de su propio hijo, Luca, trazando paralelismos y aplicando lecciones aprendidas en su entorno familiar.