CONFESIONES
Cande Ruggeri expuso cómo cambió su vida y todo lo que nadie cuenta de ser madre
Con el nacimiento de su hija Vita en enero de 2023, la vida de Cande Ruggeri se transformó radicalmente. “Hay muchas cosas que no te cuentan”, expresó en una reciente entrevista con Héctor Maugeri. La modelo compartió las luces y sombras de su nueva maternidad, desde la alegría inmensa hasta los retos inesperados.
Desde siempre, Cande Ruggeri había anticipado que la llegada de un bebé cambiaría por completo su existencia. Sin embargo, había detalles que permanecían en la sombra, sin advertir su magnitud. "Hay muchas cosas que no te cuentan, siendo madre," confesó. Rodeada de un círculo íntimo compuesto por su madre, hermana y abuela, todas con la experiencia de la maternidad, muchas historias habían sido compartidas. Pero vivirlo, aseguró, es completamente diferente: una experiencia única e intransferible.
La llegada de Vita conllevó no solo felicidad sino también cambios físicos notables que inquietaron a la modelo. "Estaba muy feliz, pero cuando la panza empezó a crecer, hay un montón de cosas que las embarazadas no podemos hacer. Te ves un poco más fea, me salieron arañitas por todos lados, celulitis, esas cosas no te las cuentan.” La superficialidad se desmorona ante la realidad, humanizando la experiencia del embarazo más allá del idealizado brillo que suele rodearla.
Ser madre primeriza no es tarea fácil, y Ruggeri no tuvo reparos en profundizar en los desafíos que enfrentó. Relató cómo la preocupación y la incomodidad la acompañaron durante su embarazo. “El embarazo es un milagro, criar a un ser humano, un corazoncito, es increíble, pero hubo cosas que me frenaron, que tuve que atravesar". Una confesión valiente que revela la complejidad de la etapa de gestación, donde cada mujer tiene su batalla propia.
Una de las experiencias más significativas fue el parto. Cande Ruggeri detalló el dolor severo que atravesó, incluyendo una luxación del coxis durante el trabajo de parto, que duró ocho largas horas. “No fue nada bello para mí,” admitió, desafiando la imagen muchas veces romantizada del nacimiento.
Finalmente, la llegada de Vita trajo cambios en la rutina diaria y en las prioridades. De llegar a las tres de la mañana sin pensar en comer, a cuidar de una pequeña que depende enteramente de ella, el contraste es palpable. Desde los primeros meses, Cande llevó a su hija a desfiles y producciones, sin soltarla de su lado. “Es brava, yo no paro. Voy y vengo, pero es muy buena," concluyó. La historia de Ruggeri no es solo un testimonio de amor incondicional, sino también de fortaleza y honestidad, al compartir las realidades no tan visibles de la maternidad.