ENCUENTRO
Osvaldo Laport confesó cómo logró entablar una amistad con Silvio Berlusconi
Osvaldo Laport ha sido uno de los rostros más reconocidos y respetados de la televisión, no solo en su país natal sino también más allá de sus fronteras. En una reciente entrevista en el programa 'Los Mamones', el popular actor compartió una historia que pocos conocían: su inusitada conexión con Silvio Berlusconi.
Con una carrera plena de éxitos en la pantalla chica, Laport logró llevar su talento a varios rincones del mundo. Sus novelas no solo triunfaron en Argentina, sino que también cruzaron océanos para llegar a países como Rusia e Italia. Es precisamente en el país europeo donde su popularidad alcanzó niveles insospechados, creando un puente que lo llevó a conocer a una de las figuras más influyentes de la política y el entretenimiento italiano, Silvio Berlusconi.
En su relato, Laport mencionó que su relación con Berlusconi comenzó a gestarse cuando las novelas argentinas comenzaron a venderse y ganar una gran popularidad en Italia. Pese a que por entonces Berlusconi aún no había ascendendido a la posición de Primer Ministro, ya era una figura prominente como dueño del club de fútbol Milan y propietario de gran parte de los medios televisivos italianos. Las novelas argentinas, financiadas con capital por parte de Berlusconi y asociados como Omar Romay, hijo del zar de la televisión Alejandro Romay, encontraron una segunda casa entre el público italiano.
Laport reveló entre risas, que aunque nunca forzó una amistad real con Berlusconi, hubo un momento donde los intereses se alinearon forzosamente: 'No éramos amigos, pero me convocaron con Luisa Kuliok para estar en una lista de su partido. Por supuesto, esto no era para ocupar cargos políticos ya que no estoy nacionalizado italiano, sino para promocioar el partido indirectamente.' La figura de Laport, tan conocida y querida en el ámbito mediático italiano, era un recurso valioso durante las campañas.
"Era increíble, pasábamos 15 o 20 días en Italia y grabábamos mensajes para Pascua, Navidad, Año Nuevo y Reyes que luego compartían en el Facebook de Forza Italia," agregó el actor. Lo dijo con una mezcla de orgullo y humor, aludiendo a la grandeza mediática que habían alcanzado las producciones argentinas. Tal es el afecto que se generó hacia él que, según mencionó medio en broma, "Primero venía Napoleón y después yo".
El vínculo entre Silvio Berlusconi y Osvaldo Laport es un ejemplo de cómo el mundo del espectáculo y la política pueden entrelazarse de manera inesperada. Al final del día, más allá de títulos y posiciones políticas, la popularidad mediática tiene su propio peso en la arena pública. El recuerdo que Laport conserva de esta experiencia es un testimonio de que, a veces, las conexiones más sorprendentes nacen de lugares que nunca llegamos a prever.