Se renueva el cupo de 200 dólares: ¿Quiénes podrán acceder?
A partir del 1° de agosto se renueva el cupo de US$200 por persona y por mes para quienes desean acceder al dólar oficial. El proceso requiere cumplir con diversas restricciones y actualmente, adquirir los 200 dólares necesarios implica gastar alrededor de $304.500 según las cotizaciones actuales.
El tipo de cambio conocido como dólar solidario, es la conjunción del dólar oficial más un 60% de impuestos. Para aquellos que cumplan con los requisitos, este dólar puede obtenerse a través de plataformas de home banking o entidades financieras autorizadas. A pesar de que el dólar solidario es más caro comparado con otros tipos de cambio, sigue siendo una opción usada por muchos.
El costo del dólar en el Banco Nación muestra que se necesitan $304.480 para acceder al cupo máximo de US$200, con $190.300 destinándose a la compra directa y $114.180 cubriendo los impuestos del 60%. Los impuestos incluyen un 30% por el impuesto PAIS y otro 30% que se puede deducir del Impuesto a las Ganancias.
Hasta el momento, están impedidos de comprar dólar solidario:
Quienes compraron dólar MEP o CCL en los últimos 90 días;
Quienes cobraron en 2020 salarios a través del programa de Asistencia a la Producción y el Trabajo (ATP);
Quienes cobran planes sociales o ayudas estatales como la AUH;
Monotributistas que tengan en curso créditos a tasa subsidiada;
Quienes no tienen sus ingresos declarados;
Cotitulares de cuentas bancarias;
Quienes gastaron con tarjeta su cupo de U$S200 (incluye, por ejemplo, el pago de Netflix o Spotify en dólares);
Aquellos que tienen un plan de pago a 12 cuotas por deudas con tarjeta de crédito;
Quienes refinanciaron con bancos sus deudas por créditos personales, prendarios o hipotecarios;
Beneficiarios del refuerzo de ingresos que se pagó en mayo y junio de 2022.
Desde septiembre de 2022, además, se suman aquellos que reciben los subsidios estatales para el pago de las tarifas de luz y gas.
Aquellas personas que ingresaron a la moratoria previsional para jubilarse sin contar con los 30 años de aportes obligatorios.