Una de las víctimas del ataque con una molotov en el hotel de Barracas era de la región
Andrea Amarante, la mujer de 43 años que falleció ayer, es la tercera víctima del crimen de odio ocurrido en Barracas, el barrio de sectores populares en la populosa Buenos Aires. Había sobrevivido a la tragedia de Cromañón y era originaria de la región.
Andrea nació en un barrio periférico de Neuquén capital, trabajó desde muy chica en diversas actividades y apenas adolescente se marchó a Buenos Aires. A fines de 2004 tenía apenas 14 años cuando le tocó sufrir en carne propia lo que fue el incendio de Cromañón, que dejó el terrorífico saldo de 194 muertos.
La Coordinadora Cromañón denunció que Andrea no figuraba en el padrón de víctimas que creó el gobierno de la ciudad en 2005 y precisó que esa lista “reconoce solo a 1600 personas como sobrevivientes”, lo que significa “menos de la mitad del total”.
Sofía Castro Riglos, la pareja de Andrea, es la única sobreviviente del atentado y permanece internada en el Instituto del Quemado. Por el hecho, está detenido un hombre de 68 años, Justo Fernando Barrientos, quien habría arrojado una bomba molotov a la habitación donde dormían las mujeres. El episodio fue la culminación de una serie de conductas violentas del sujeto, quien las hostigaba por el solo hecho de ser lesbianas.
Las otras víctimas fueron Pamela Cobbas (52), y Mercedes Roxana Figueroa (52).