La justicia autorizó a una joven de llevar el apellido de su padre de crianza
En un fallo del fuero de Familia de Cipolletti autorizó la adopción por integración de una adolescente, permitiéndole llevar el apellido de su padre de crianza, quien ha sido una figura fundamental en su vida desde una edad temprana.
La historia de esta familia es un testimonio del poder del amor y el compromiso para construir lazos familiares sólidos más allá de lazos biológicos. Todo comenzó cuando un hombre de la región decidió integrar a su hija de crianza al seno de su familia. Junto a su pareja, acogieron a la pequeña cuando tenía tan solo cuatro años, y desde entonces, han construido una relación basada en el cuidado y el amor mutuo.
Tras casarse y dar la bienvenida a un segundo hijo, la adolescente expresó su deseo de llevar el apellido de la persona que le brindó una infancia llena de felicidad. Este deseo, respaldado por el compromiso y el amor incondicional de su padre de crianza, se convirtió en una realidad gracias al fallo del fuero de Familia de Cipolletti, que otorgó la adopción por integración.
La adopción por integración es una modalidad especial dentro del marco legal que permite la inclusión de un hijo del cónyuge o conviviente sin desvincularlo de su progenitor biológico. En este caso, la adolescente mantendrá su relación filial con su madre, mientras que adquiere legalmente el vínculo con su padre adoptivo y su apellido, fortaleciendo su sentido de pertenencia e identidad dentro de la nueva configuración familiar.
El proceso de adopción contó con la intervención de la jueza de Familia de Cipolletti, la Defensora de Menores y el Departamento de Servicio Social, quienes brindaron apoyo y evaluaron la situación familiar. El informe técnico destacó el compromiso afectivo del padre de crianza y su genuina preocupación por el bienestar emocional de su hija, lo que contribuyó a la decisión favorable del tribunal.