Terrible: 74 monos utilizados en investigación esperan traslado a santuario
Un total de 74 monos, utilizados como modelo experimental en un laboratorio de investigación, continúan esperando su traslado a un santuario después de que las pruebas fueran suspendidas hace dos años. Ambientalistas reclaman que se cumpla la promesa de los directores del instituto de reubicar a los animales en un lugar donde puedan vivir el resto de sus vidas.
El laboratorio de investigación, ubicado en el Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (Cemic), utilizaba a estos monos para investigaciones sobre reproducción. Sin embargo, desde hace dos años, las pruebas fueron discontinuadas y se decidió reubicar a los animales en un santuario. El problema es que, hasta el momento, no se ha determinado la fecha ni el lugar exacto donde serán trasladados.
Los monos, que pertenecen a las especies Cebus apella y Macaca fascicularis, viven en el subsuelo del edificio, en jaulas individuales y compartidas. Si bien se había anunciado que serían trasladados al santuario de Proyecto Carayá en La Cumbre, Córdoba, el trámite aún no se ha concretado. Los activistas de conservación temen que los monos mueran antes de ser liberados.
El bioterio del Cemic llevó a cabo diversos proyectos de investigación en reproducción y conservación de primates, así como en mecanismos operantes relacionados con la ovulación y la función del cuerpo lúteo. Sin embargo, la falta de avances en el traslado de los animales ha generado preocupación entre los grupos de conservación, quienes insisten en que es urgente liberar a los monos y brindarles un ambiente adecuado.
Alejandra Juárez, directora de Proyecto Carayá, reserva con experiencia en el rescate y rehabilitación de primates, afirma que está lista para recibir a los animales, pero que se necesita trabajo adicional para preparar los recintos donde serán alojados. Según Juárez, los monos no pueden vivir en libertad debido a que nacieron en cautiverio y no están adaptados al entorno natural. Por lo tanto, es necesario reubicarlos en reservas donde puedan recibir los cuidados necesarios por parte de expertos.
La falta de fecha y lugar específico para el traslado se debe a que es un proceso complejo y delicado, que requiere precauciones cuidadosas y trámites legales. Además, la gran cantidad de primates involucrados complica aún más el proceso. Según una investigadora del CONICET, el informe para el traslado fue presentado hace más de dos años, pero la decisión final recae en el Cemic.
A pesar de los desafíos, los activistas continúan exigiendo que se cumpla la promesa de reubicar a los monos en un santuario donde puedan vivir el resto de sus vidas. Es urgente que se logre el traslado para asegurar la salud y bienestar de estos animales que, durante años, sirvieron como modelos experimentales en investigaciones científicas.