TIPS CLAVES
Consejos para ahorrar en el recibo de luz al usar el lavarropas
El lavarropas es uno de los electrodomésticos más utilizados en el hogar, pero también uno de los que más consume energía eléctrica. Por ello, es importante saber en qué momento del día es mejor utilizar el lavarropas para reducir los gastos en los recibos de luz.
La Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad y Otros Servicios Públicos (FACE) ha elaborado una guía de consejos para cuidar tanto el agua como la luz y el gas, y mejorar los hábitos de consumo para alcanzar la eficiencia energética.
En primer lugar, es importante tener en cuenta el grado de suciedad de la ropa que se va a lavar. Separar la ropa según su nivel de suciedad permite administrar mejor los ciclos de lavado y aprovechar los ciclos cortos. Si hay ropa muy sucia o con manchas difíciles, se recomienda hacer un prelavado.
Otro aspecto a tener en cuenta es utilizar el lavarropas a plena capacidad de carga y optar por ciclos cortos de lavado. Además, se recomienda lavar siempre con agua fría, ya que esto permite reducir el consumo de energía. En caso de ser necesario calentar el agua, la temperatura no debe superar los 60°C, ya que esto reduce el gasto a la mitad en comparación con lavar a 90°C.
Para ahorrar energía al secar la ropa, es preferible centrifugar en el lavarropas y luego colgarla al sol o al aire libre, en lugar de utilizar un secarropas. De esta manera, se aprovecha la energía natural y se evita el consumo innecesario.
Es importante también utilizar la menor cantidad de jabón posible, de acuerdo a las indicaciones del envase, ya que exceder la cantidad recomendada implica un mayor trabajo por parte del lavarropas para eliminarlo.
Un aspecto a tener en cuenta es el tipo de lavarropas utilizado, ya que esto también impacta en el consumo de energía. En general, los lavarropas de clase A son más eficientes y pueden ahorrar hasta un 50% más comparados con los de clase G.
¿Cuánta agua consume un lavarropas?
En cuanto al consumo de agua, es relevante considerar este aspecto junto al consumo de energía.
Los lavarropas más antiguos suelen utilizar hasta 155 litros de agua por carga, mientras que los modelos más nuevos pueden llegar a usar solo 87 litros por carga.
Recuerda que el tipo de máquina también influye en el consumo: las de carga frontal son más eficientes energéticamente y utilizan entre un 40% y un 75% menos de agua y entre un 30% y un 85% menos de energía que las de carga superior, dependiendo de la máquina.
Siguiendo estos consejos, es posible ahorrar significativamente en el recibo de luz al utilizar el lavarropas, al mismo tiempo que se contribuye al cuidado del medio ambiente y al uso más eficiente de los recursos disponibles.