Lo golpearon y lo mataron cuando intentaba robar una vivienda ahora serán imputados.
El hecho ocurrió cuando dos personas intentaron ingresar a una vivienda para intentar un robo y uno de ellos recibe un fuerte golpe en la cabeza que le provoca la muerte. Su cómplice en ese momento logra escapar y la pareja que estaba durmiendo llama a la policía inmediatamente.
Todo sucedió en la madrugada del 25 de julio del 2022 en la toma Casimiro Gómez de Neuquén capital donde fallece Eduardo Enrique Gordillo, de 40 años, con intenciones de robo. Ahora con el avance de la investigación, podrían ser acusados por homicidio en legítima defensa o, tal vez, por un exceso de legítima defensa.
La familia de Gordillo se manifestó en la ciudad judicial para pedir justicia, y quienes participaron del hecho paguen por su muerte. Ayer se cumplió un año de su muerte y su mamá, sus hermanas, la madre de sus hijos estuvieron frente al ingreso al edificio porque no obtienen respuestas.
Según explicó Cynthia, su hermana, Gordillo consumía drogas y había estado todo el día comprando en un kiosco narco de la ex toma Casimiro Gómez.
Pero por la noche volvió por más y hubo una discusión que terminó en la muerte de Gordillo. “Ellos lo mataron y tienen que pagar su muerte, queremos justicia”, dijo la hermana de la víctima.
Para la fiscalía, en cambio, “los agresores golpearon a la víctima en la cabeza, tal como se verificó en la autopsia, provocando una fractura de cráneo que determinó su muerte en pocos minutos. Cuando la policía llegó al lugar para verificar un robo, encontró a Gordillo, ya sin vida, en el sector delantero de la vivienda. De acuerdo con los relatos de los testigos y tal como consignó el personal policial, la víctima y otra persona no identificada habrían intentado ingresar a la vivienda”.
“Aparentemente intentaron entrar para robar y ahí se produjo la agresión”, indicó Azar, quien no descartó que, con nuevas evidencias que se deberán producir durante el plazo de la investigación, la acusación pueda modificarse hacia legítima defensa.
Los acusados José Geraldo y Daniel Arriagada quedaron en libertad a la espera de un juicio, lo que generó indignación para los familiares.