2023-06-28

UN AÑO DEL BRUTAL FEMICIDIO:

¿Habrían encontrado el cuerpo de Patricia sin la confesión de su ex pareja?

Hace un año, Patricia Rendón tenía un plan para su vida. Una mujer decidida, estaba reconstruyéndose después de un matrimonio fracasado y tormentoso, violencia de género mediante. Administraba su local comercial en pleno centro de Catriel, se dedicaba a su hija de 7 años y empezaba una relación con Francesco Nuvolari, un italiano que la había invitado a conocer Roma. Hace un año, Patricia iba a viajar a Buenos Aires para retirar la visa que le permitiría viajar a la península.

Pero nada de eso pudo concretarse. Ese 28 de junio, Fernando Cronenbold – su ex marido -, se apareció por su casa muy temprano. A las 7.30, ella hablaba por whatsapp con Francesco cuando tuvo que cortar. “Después te llamo. Llegó él”, fue lo último que le alcanzó a decir.

Leé también: Femicidio de Patricia Rendón: el juicio por jurados ya tiene fecha

No fue muy difícil reconstruir los últimos pasos de la joven mujer. Pero para ella, fue demasiado tarde. El remisero contratado para llevarla al aeropuerto de Neuquén pasó, puntual, a las 10. No estaba. Qué raro, ya le habían pagado el viaje. Fue hasta el domicilio de Lorena, la amiga con la que iba a viajar. Tampoco sabía nada. Se activó la alarma.

Esa mañana, Fernando había tenido una conducta errática. Pasó por el local de su ex mujer para dejar unas llaves; trabajó durante la mañana en su taller; y al mediodía hizo una larga salida hacia la zona de los yacimientos. Primero, por la zona de la ruta 57, al norte de la ciudad, apenas un camino consolidado que comunica las distintas zonas petroleras, bordeando el río Colorado. Después, hacia el sur, cerca de Medanito, transitando por la 151. La investigación empezó a centrarse en su conducta.

Al principio lo buscaban para preguntarle qué sabía de Patricia. Cuando intentó eludir un control policial, fue demorado. Y con el correr de las horas, se convirtió en el principal sospechoso, pero nadie sabía qué había pasado con el cuerpo. Finalmente, decidió guiar al fiscal jefe, Gustavo Herrera, a los forenses y a la policía, hacia el lugar donde estaba enterrado. A unos 70 kilómetros de la ciudad, en plena estepa, a 200 metros del camino.

Una constante en este tipo de crímenes: el asesino trata de que el cadáver no aparezca. Lo oculta, lo destruye, trata de construir una “normalidad”. Y la excusa: “viajó”; “se fue”. ¿Cuánto habrían tardado en encontrarla? Contando con la guía del propio Cronenbold, la comisión perdió varias horas durante la madrugada del 30 de junio tratando de ubicar el lugar preciso. Patricia estaba enterrada a casi 90 centímetros de la superficie.

Seguí leyendo: Drama en Catriel: encontraron el cuerpo de Patricia Rendon y por el femicidio está detenido su ex pareja

¿Fue una confesión? Para la fiscalía, sí. ¿Cómo podía saber el lugar exacto donde estaba el cuerpo, si no fue él quien lo enterró? Para la defensa, nada que ver. En su primera declaración en sede judicial, Cronenbold dio una versión diferente: dos sicarios con acento colombiano lo llevaron hasta el lugar, mataron a la mujer por un crédito impago, y lo obligaron a enterrarla. Una hipótesis difícil de creer pero claro: no tiene la obligación de demostrarla. Quien tiene que acreditar su responsabilidad es la fiscalía.

El juicio por jurados comenzará en agosto, después de la feria judicial.

 

Te puede interesar