2022-08-12

Cómo sobrevivir luego de una descarga de 13.000 voltios y seguir luchando

Yanina Benítez Guerrero se recupera poco a poco. Pasaron 14 meses pero los dolores siguen. Perdió sus brazos y la nariz, y a pesar de los dolores, lucha por su recuperación

La vida real no es como las películas. Los dolores son terribles y las pérdidas, incalculables. Cuando todo te pone a prueba, cuando cualquier movimiento implica empezar de nuevo, surge la fortaleza interior. Ese aferrarse a la vida, como una nueva oportunidad para realizarnos, es lo que caracteriza a Yanina, una mujer que un día, trabajando en un techo, recibió una fulminante descarga de alta tensión.

Estaba trabajando en las tareas previas a la pintura, limpiando una pared en altura, cuando 13.000 voltios le atravesaron el cuerpo. Por unos segundos estaba muerta. Su hermano alcanzó a darle los primeros auxilios; los bomberos colaboraron para estabilizarla y la ambulancia continuó la tarea hasta el hospital. Yanina sobrevivió, pero a un costo altísimo: perdió los dos brazos y la nariz y 16 meses después sigue con las piernas en carne viva. Pero sigue adelante, luchando para adaptarse a su nueva realidad.

No hay soluciones mágicas. La contención de su familia; el amor de su pareja, Luján Echenique; la colaboración de los profesionales del sistema de salud; el aporte solidario de miles de personas, ayudan para que de a poco, Yani pueda dar los pasos que necesita para su recuperación. El lunes pasado, por ejemplo, tuvo que entrar una vez más al quirófano: un hueso astillado de su brazo izquierdo le provocaba grandes dolores y hubo que trabajar en eso. Una cirugía no tan peligrosa como las que ya atravesó, pero sí compleja. Y sigue en recuperación.

Luján sigue firme junto a su compañera, ayudando en todo lo que puede. “Pasó un año y meses y sigue luchándola. De a poco empieza a recuperar algunas cosas de su vida”, apuntó. El fútbol era una de las pasiones de Yani, pero todavía no está en condiciones. El trekking, las caminatas por las bardas, en cambio, es una alternativa para empezar a trabajar ese músculo de la pierna derecha, por donde salió la electricidad.

Gracias a la colaboración de Santi Maratea, la muchacha recibió dos prótesis ortopédicas para sus brazos. “La del brazo izquierdo la pudo usar poco, porque ese hueso astillado le provocaba muchos dolores. En cambio, el brazo derecho está bien; lo entrena mucho, con prótesis, sin prótesis… Es increíble el esfuerzo que le está poniendo”, dijo.

Las dos tienen grandes expectativas con la reconstrucción de la nariz. Hace dos meses le colocaron unos pernos que se agarraron la estructura ósea y cicatrizó bien. A fin de mes viajará a Buenos Aires para la cirugía reparadora. Tendrá para un mes en la ciudad capital y después, si todo sale como esperan, volvería con la prótesis nasal definitiva.

“De a poco se va animando; sale un poco más; ha visto más amigos. Pero le cuesta hablar de su accidente, no quiere volver a ese día, y la entiendo”, cuenta Luján. Y añadió casi con un suspiro, como en un ruego: “los médicos dijeron que eran un milagro que estuviera viva”.

El accidente se produjo el 16de junio del año pasado y todavía los dolores son tan intensos que atormentan. Para darse una ligera idea del desgarro interno que padece Yanina, basta mirar la medicación que debe tomar: por un lado, pregabalina, un poderoso analgésico que se indica para dolores crónicos y fibromialgia, entre otras. Y también debe tomar metadona, que ayuda a desintoxicar al organismo por el uso continuado del otro compuesto.

Además de utilizar grandes cantidades de dermaglos como crema cicatrizante, porque para poder sanar la pierna derecha le hicieron un trasplante de piel de su pierna izquierda. “La recuperación demanda muchos gastos. Los calmantes, cuanto hay en el hospital está todo bien. Pero cuando no, hay que comprarlos en farmacia y sale 21.000 pesos una caja que dura un mes”, precisó Luján. Lo mismo que la intervención que se realizará en Buenos Aires: pasajes y estadía está cubierta por un aporte del estado provincial, pero para los desplazamientos y otros gastos eventuales hay que contar con una reserva.

Los amigos y la familia “estamos siempre colaborando y realizando actividades para poder aportar a su recuperación. Los gastos son muchos y constantes para que pueda estar bien y recuperarse”, precisó.

Por eso recurren también a la colaboración de la sociedad. Quienes así lo deseen, pueden enviarle un aporte solidario a la cuenta de mercado pago: more.pety.simon.

Mientras tanto, Yanina sigue luchando para renacer. Una vez más.

Con toda la ilusión y las expectativas de toda la gente que la quiere.

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