2022-07-19

Tren a Vaca Muerta: los municipios, entre la duda y la falta de información

La decisión del gobierno nacional de impulsar la modernización y ampliación del transporte ferroviario entre Vaca Muerta y el puerto de Bahía Blanca tomó por sorpresa a los intendentes de la región. Si bien es un proyecto del que se viene hablando hace algunos años, no se habían producido avances y permanecía en una especie de “limbo administrativo”. Una resolución de la secretaría de Transportes desempolvó la propuesta, y informó sobre una inversión de 900 millones de dólares para poner en marcha la ambiciosa propuesta.

Esto supone la construcción de un nuevo tramo de vías entre Contralmirante Cordero y Añelo; y entre Bahía Blanca y la terminal portuaria de General Cerri. Y la remodelación de todo el corredor férreo que atraviesa el Valle Medio y el Alto Valle, un extenso tramo que no recibe inversiones desde hace 40 años.

El ramal de pasajeros Constitución – Zapala, que circulaba dos veces diarias, dejó de funcionar en 1991. El transporte de cargas fue licitado y entregado a Ferrosur, empresa ligada a la cementera Loma Negra. Tres décadas más tarde, todo el tramo luce en estado de semiabandono y apenas si soporta el paso de una formación de cargas a mínima velocidad.

La indententa de Alllen, Liliana Martín, resaltó que los municipios no tienen ninguna precisión sobre el servicio y la cantidad de movimiento de significará esta decisión”. Ante el anuncio de Nación, “tenemos presunciones pero no precisiones; tenemos que estar alertas, ser muy prudentes y exigir información.

 

Martín reconoció que un tren como el que se especula deberá funcionar para abastecer al gigante Vaca Muerta “no será un impacto menor” para las ciudades del valle. En el caso de Allen, “nos atraviesa en el medio, en plena zona céntrica. Nos preocupa la cantidad de formaciones, el peso de esas formaciones, lo que va a significar sobre las viviendas linderas a las vías”. Y recordó que las ciudades fueron creciendo “con una vía que fue abandonada”.

 

Por su parte, el intendente de Cipolletti, Claudio Di Tella, advirtió que si este proyecto “va a ser un proyecto elaborado en Buenos Aires sin consulta a los intendentes no estoy de acuerdo”. Y adelantó que seguirá impulsando una modificación de la traza para que las formaciones no pasen por el medio de las ciudades. “Tiene que pasar por la barda norte”, sostuvo. Explicó que Cipolletti tiene unos nueve pasos a nivel “que van a ser interrumpidos ente 15 y 18 veces al día por esta formación”, lo que generaría un grave desorden en el tránsito urbano.

Para Cipolletti, permanece sin resolver los problemas de la remodelación de las rutas 22 y 151, algo que se debe resolver estratégicamente entre todos los intendentes del Alto Valle. “Si va a ser un proyecto serio que ayude al desarrollo de las ciudades, que sea estratégicamente creíble para todas las poblaciones del Alto Valle, tanto el proyecto del tren como el de la Ruta 22 tiene que ser por la barda norte”, agregó el jefe comunal.

 

 

El jefe comunal de Fernández Oro, Mariano Lavín, explicó que en su localidad una formación como la que se prevé, con las 12 o 18 frecuencias diarias que se calculan, significarían un problema para la circulación interna. “Hay que armar una mesa de trabajo para poder articular lo que está ocurriendo. Nos parece valorable esta apuesta a la producción y al trabajo; pero cuando hablamos de las ciudades, cada una tiene su peculiaridad”, comentó.

 

Según el anuncio de la secretaría de Transportes, la reactivación del tren a Vaca Muerta se realizará con financiamiento proveniente de la empresa CMEC (China Machinery Engineering Corporation), además de aportes públicos y privados.

El tren tendrá un impacto positivo en la “sustentabilidad energética” del país, al facilitar la explotación de Vaca Muerta, cuya demanda viene en aumento, gracias a la reducción de costos y tiempos logísticos, indicaron desde la cartera conducida por Alexis Guerrera. Asimismo, favorecerá el desarrollo integral de la región, ya que permitirá “mejorar la conectividad para los pasajeros entre las provincias y las ciudades”, al contribuir y potenciar así “las economías regionales”.

Se espera que el proyecto produzca un aumento de la carga transportada a través del ferrocarril, reduciendo los tiempos de viaje y disminuyendo los incidentes viales al reducir el paso de tránsito pesado en las rutas.

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