La AIC advierte: la sequia continúa y hay que seguir cuidando el agua
Las últimas lluvias que cayeron sobre la región y las imágenes de las zonas cordilleranas cubiertas de nieve pueden llamar a engaño sobre una situación: la situación de emergencia hídrica sigue vigente, las reservas son escasas y todo apunta que no será un año malo, pero tampoco tan bueno. Y la restricción de caudales sigue siendo estrictas: los 200 m3 del río Negro en toda su extensión, con la retirada del cauce y la aparición de islotes, dan buena cuenta de ello.
En un año “normal”, los ríos Limay y Collón Cura (su principal afluente), tendrían que estar ingresando al sistema unos 3.000 m3/segundo. En la actualidad, con todas las expectativas de años anteriores tan secos, transportan 700 m3. Es decir, el 23 % de lo que cabría esperar. Los técnicos de la Autoridad de Cuentas expresan que estos casi 30 años de concesión de las represas se dividen en dos etapas: la primera, que duró unos 15 años, en que la norma era cómo se manejaban las crecidas; y la segunda, que se prolonga hasta la actualidad, en la que hay que hacer equilibrios con las faltantes.
La restricción hizo que durante algunas semanas las concesionarias no pudieran generar demasiada energía. Pero los insistentes reclamos que llegan de Cammesa (la empresa que maneja el mercado eléctrico mayorista), y la secretaría de Energía, hicieron que se permitiera una política un mas elástica. Y eso es posible porque las represas están ubicadas a una distancia importante y con una diferencia de altitud que facilita la acumulación “aguas abajo”.
Un ejemplo práctico: el agua que “turbina” la represa de Alicura, luego se puede guardar en la siguiente, que es Piedra del Águila. Por eso es necesario entender al conjunto como un sistema. La intención es que la mayor parte del agua permanezca dentro de ese sistema, permitiendo la generación eléctrica en las represas más alejadas y ubicadas en la zona más alta de la región. El Chocón y Arroyito, en cambio, permanecen estables. De hecho, Arroyito, que la última represa ubicada sobre el Limay, sigue cumpliendo con su estricto plan de erogar apenas 170 m3. En un mes de julio “normal”, estaría trabajando a full con 1.200 m3/seg.
El programa que está haciendo cumplir la conducción de la AIC es que los caudales que ingresan sean similares a los que se pueden erogar (convertidos en energía), aguas abajo, hasta El Chocón, que necesita desesperadamente seguir recuperando sus niveles de embalse (sigue estando 6 metros debajo de su nivel operativo normal).
La situación es la siguiente:
- Alicura es la represa que está más cerca de Bariloche. Entran 199 m3; se erogan 214;
- en Piedra del Águila (ya con el aporte del Collon Cura), están entrando 597 m3; y se erogan 585 m3;
- en Pichi Picún Leufú: entran 585 m3; salen 601 m3;
- en El Chocón, entran 601 m3; salen 156 m3;
- en Arroyito, entran 156 m3; salen 170 m3.